Nueva interpretación de la tarifa plana para administradores autónomos

Tras las sentencias del TSJ de Madrid y TSJ de Galicia se abre la veda a la posibilidad de poder reclamar las bonificaciones no aplicadas a aquellos autónomos administradores a los que no se les pudo aplicar en el momento del alta inicial, por su “exclusión” a dichas bonificaciones según la interpretación que hace la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) al respecto.

Los demandantes de ambas sentencias invocan los siguientes motivos por los cuáles se sostiene el derecho a la aplicación de la tarifa plana a los autónomos administradores de sociedades mercantiles capitalistas con control efectivo de la misma:

  1. Se interpreta y aplica las normas conforme a la Constitución y el Código Civil, sin discriminaciones y, conforme al espíritu y finalidad del Real Decreto-Ley 4/2013, como se refleja en la Exposición de Motivos al referirse al desempleo juvenil:

    “El Título I desarrolla la Estrategia de Emprendimiento y Empleo Joven 2013-2016 que se enmarca en el objetivo de impulsar medidas dirigidas a reducir el desempleo juvenil, ya sea mediante la inserción laboral por cuenta ajena o a través del autoempleo y el emprendimiento, y es el resultado de un proceso de diálogo y participación con los Interlocutores Sociales”.

    En ningún momento se excluyen a los socios y administradores de sociedades mercantiles con control efectivo ni en la exposición de motivos ni en la propia Disposición Adicional Trigésima Quinta donde se detallan los beneficiarios de dichas bonificaciones.

  2. Tras la aprobación del RD-Ley 4/2013, la Disposición Adicional Trigésima Quinta. Reducciones y bonificaciones a la Seguridad Social aplicables a los jóvenes trabajadores por cuenta propia, incluye a los autónomos a partir de la entrada en vigor del Estatuto del Trabajador Autónomo que fue aprobado el 11 de julio por la Ley 20/2007, y en el que, en su artículo 1 se expresa lo siguiente:

     

    “Artículo 1. Supuestos incluidos.

    1. La presente Ley será de aplicación a las personas físicas que realicen de forma habitual, personal, directa, por cuenta propia y fuera del ámbito de dirección y organización de otra persona, una actividad económica o profesional a título lucrativo, den o no ocupación a trabajadores por cuenta ajena. Esta actividad autónoma o por cuenta propia podrá realizarse a tiempo completo o a tiempo parcial. [..]
    [..]

    2. Se declaran expresamente comprendidos en el ámbito de aplicación de esta Ley, siempre que cumplan los requisitos a los que se refiere el apartado anterior:

    a) Los socios industriales de sociedades regulares colectivas y de sociedades comanditarias.

    b) Los comuneros de las comunidades de bienes y los socios de sociedades civiles irregulares, salvo que su actividad se limite a la mera administración de los bienes puestos en común.

    c) Quienes ejerzan las funciones de dirección y gerencia que conlleva el desempeño del cargo de consejero o administrador, o presten otros servicios para una sociedad mercantil capitalista, a título lucrativo y de forma habitual, personal y directa, cuando posean el control efectivo, directo o indirecto de aquélla, en los términos previstos en la disposición adicional vigésima séptima del texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social aprobado por Real Decreto Legislativo 1/1994, de 20 de junio. [..]”

Es decir, el propio Estatuto del Trabajador Autónomo incluye expresamente a los socios y administradores en el ámbito de aplicación del Régimen Especial de Trabajadores Auónomos (RETA).

En cualquier caso, es evidente que cabe la posibilidad de reclamar las bonificaciones no aplicadas en tanto se cumplan el resto de requisitos para acogerse a las mismas, pero el hecho de ser autónomo por ser administrador de una sociedad mercantil y capitalista, y poseer control efectivo de la misma, no vincula a la no aplicación de las bonificaciones que establece la TGSS.

Beatriz Gaspar García
Emede y Asociados Asesores Tributarios, SLP

Características de un autónomo en situación de pluriactividad

En este post vamos a centrarnos en aquellos trabajadores que se encuentren en situación de pluriactividad pero, ¿sabemos realmente en qué consiste?

Es aquella situación en la que un trabajador por cuenta propia y ajena está obligado a efectuar un alta en dos o más regímenes diferentes del sistema de la Seguridad Social.

  • Si eres trabajador por cuenta ajena a jornada completa y tienes previsto efectuar un alta inicial en el régimen especial de trabajadores por cuenta propia o autónomos, tienes la posibilidad de elegir tu base de cotización aplicable para los casos de pluriactividad: La comprendida entre el 50% de la base mínima de cotización establecida para cada ejercicio y hasta la base máxima establecida durante los primeros 18 meses, y la comprendida entre el 75% de la base mínima y la base máxima establecida durante los siguientes 18 meses.
  • Y si eres trabajador por cuenta ajena a tiempo parcial con una jornada a partir del 50% de la correspondiente a un trabajador con jornada a tiempo completo comparable, la base que puedes elegir sería: La comprendida entre el 75% de la base mínima de cotización establecida para dicho ejercicio y hasta la base máxima establecida durante los primeros 18 meses, y la comprendida entre el 85% de la base mínima y la máxima durante los 18 meses siguientes.

Para poder solicitar este incentivo, el interesado debe de presentar ante la Tesorería de la Seguridad Social y con posterioridad al alta, un escrito firmado solicitando dicho incentivo y especificando la base de cotización elegida para los primeros 18 meses, y la base elegida para los 18 meses siguientes.

Es un incentivo en materia de Seguridad Social y no una bonificación en sí misma, y fue aprobada por la Ley 14/2013 de 27 de septiembre, de apoyo a los emprendedores y su internacionalización, en su artículo 28, e incompatible con cualquier otra bonificación.

En la práctica, actualmente la Administración está teniendo en cuenta a los administradores a la hora de poder acogerse a este incentivo, aunque en la Ley no se especifica, de ahí la inseguridad jurídica para estos casos.

Otro matiz importante es al que hace referencia la Disposición adicional tercera de la Ley 20/2007, de 11 de julio, del Estatuto del trabajo autónomo:

“1. A partir del día primero de enero del ejercicio siguiente a la entrada en vigor de la presente Ley, los trabajadores por cuenta propia o autónomos que no hayan optado por dar cobertura a las prestaciones de incapacidad temporal, deberán llevarlo a cabo de forma obligatoria, siempre que no tengan derecho a dicha prestación en razón de la actividad realizada en otro Régimen de la Seguridad Social”

Esto quiere decir que para aquellos trabajadores que se encuentran en situación de pluriactividad la cobertura de la incapacidad temporal no será obligatoria en el caso de que ya esté cubierta por el régimen general, opción que se solicita en el momento del alta.

Aquellos trabajadores en situación de pluriactividad, cuya suma de cotizaciones efectuadas durante el ejercicio anterior de las aportaciones empresariales + las del trabajador en régimen general + cotizaciones en el Régimen Especial sea igual o superior a 12.245,98 € anuales (esta cuantía es para el ejercicio 2015), podrá optar por la devolución del 50% del exceso que sus cotizaciones ingresadas superen dicho límite, y con el tope del 50% de las cuotas ingresadas en el Régimen Especial.

La devolución se hace mediante el modelo TC13/1 durante los cuatro primeros meses del ejercicio siguiente al que se refieren las cuotas objeto de devolución (este período y el límite se especifica cada año en la Ley de los Presupuestos Generales del Estado (LPGE).

Espero que os sirva de ayuda para resolver vuestras dudas sobre este asunto tan complejo y tan poco común.

Beatriz Gaspar García
Emede y Asociados Asesores Tributarios, SLP

Derivación de deudas de la Seguridad Social: La importancia de ser administrador societario y parecerlo

No podemos olvidar que una gestión empresarial responsable también nos obliga a no comprometer nuestro patrimonio personal por el ímpetu de sacar adelante la empresa.

Lo anterior requiere que nuestra actividad como administradores societarios sea especialmente rigurosa, dejando así nuestro patrimonio personal fuera de los avatares que sigue el patrimonio empresarial.

En este sentido, nos encontramos con que, ante una difícil situación de la tesorería, suele ser habitual “financiarse” a costa de las cuotas de Seguridad Social que debieron ser ingresadas en tiempo y forma, sin articular por ejemplo el oportuno aplazamiento de deuda.

Hasta ahora la Seguridad Social ha venido manteniendo una cierta lasitud en su actuación ante estas situaciones. Sin embargo, sea por el hecho de que hay que aplicar con rigor la norma o por el deseo de perseguir los desmanes, cada vez con mayor frecuencia nos encontramos con la derivación de responsabilidad por deudas contraídas con la Seguridad Social a los administradores de distintas mercantiles.

El fundamento legal se localiza en los artículos 363 y siguientes del Texto Refundido de la Ley de Sociedades de Capital. El artículo 365.1 de la norma establece el deber de los administradores de convocar a la Junta General en el plazo de dos meses para que adopte el acuerdo de disolución de la sociedad si está incursa en causa de disolución o, si fuera insolvente, instar el oportuno concurso de acreedores.

El incumplimiento de la anterior obligación supone, conforme a lo dispuesto en el artículo 367.1 del mismo texto, la extensión de la responsabilidad solidaria a los administradores por las obligaciones sociales nacidas con posteriores al incumplimiento. Con este amparo y con el Reglamento General de Recaudación de la Seguridad Social como arma -artículos 12, 13 y 62.2- la Tesorería General nos convierte en responsables solidarios junto con la Empresa, pudiendo dirigirse contra el patrimonio personal del administrador para el cobro de la totalidad de la deuda, y eso con independencia de que en un momento posterior se inste el concurso de la Sociedad.

De ahí que como la mujer del César: No sólo hay que ser honrados administradores sino parecerlo, guardando las debidas formalidades legales y adoptando las decisiones considerando la realidad poliédrica que es la empresa.

Jorge Martín Sanz
Ius Laboral Abogados