Notificaciones administrativas y domicilio fiscal

El domicilio fiscal, es decir, aquel en que se reciben las comunicaciones administrativas es un elemento clave en las relaciones que mantenemos con los órganos administrativos. Tal domicilio ha perdido trascendencia en el ámbito de las sociedades mercantiles a raíz de la aprobación de las notificaciones electrónicas obligatorias, pero mantiene toda su importancia en relación con las personas físicas.

Una correcta notificación es un requisito esencial de la eficacia de los actos administrativos. Si la notificación no se practica cumpliendo con las garantías que establece la Ley, el acto administrativo, por muy perjudicial que sea para el contribuyente, no puede desplegar ningún efecto. Para evitar que los contribuyente eludan sus responsabilidades administrativas rehusando las notificaciones, le Ley establece una vía de escape a los órganos de la administración. Permite que hecho dos intentos de notificación en el domicilio fiscal, o uno si consta como desconocido, el acto administrativo se pueda publicar en un boletín oficial (ej. B.O.E). Esta publicación en un boletín oficial, transcurrido un cierto periodo de tiempo, tiene el mismo efecto que si el acto administrativo hubiera sido notificado en persona el interesado.

Esta notificación por boletín, en principio pensada para ser utilizada excepcionalmente, se revela en la práctica como más general de lo que debería. Y no es extraño que se reciba en un embargo en cuenta corriente, con el consiguiente incremento de costes en forma de recargos, costas e intereses de demora, de una deuda tributaria, una sanción, un recibo de IBI impagado o una multa de tráfico, sin tener ningún conocimiento del origen del mismo, y de donde procede.

La práctica habitual de los órganos administrativos y haciendas locales es únicamente admitir un modelo normalizado para comunicar los cambios de domicilio (modelo 036, empadronamiento, etc.). En el supuesto de que el contribuyente por descuido, error o desconocimiento omita la presentación de este modelo ante un cambio de domicilio o un traslado temporal a otra vivienda, es altamente probable que las administraciones continúen notificando sus actos al anterior domicilio, y ante la imposibilidad de practicar la notificación, acudan sin solución de continuidad a la notificación por boletín con los problemas que ello acarrea, incluso aunque los ciudadanos hayan podido comunicar su cambio de domicilio en cualquier otra comunicación o instancia distinta de la normalizada, dentro de las múltiples obligaciones legales de comunicación y censo que debemos cumplir los ciudadanos. Sin ir más lejos, en nuestra declaración de IRPF anual, todos estamos obligados a hacer constar nuestro domicilio actualizado.

Pues bien, los Tribunales vienen defendiendo que la obligación de comunicar los cambios en nuestro domicilio fiscal no se cumple exclusivamente con esos modelos normalizados, sino que cualquier otra comunicación es válida para actualizar el domicilio fiscal. Esto implica que antes de acudir a la publicación por boletín, las administraciones deben intentar la notificación en los domicilios que puedan conocer a través de otras comunicaciones. En la práctica rara vez se hace este último, lo que abre la posibilidad a que todas estas notificaciones y embargos inesperados puedan ser anulados con el preceptivo recurso.

Ramón Bocos Lerma
Emede y Asociados Asesores Tributarios, SLP

Solicitud de días de cortesía en el buzón electrónico de la AEAT

Recordaros que tenemos 30 días naturales al año en los que no recibiremos notificaciones en nuestro buzón, siempre y cuando lo notifiquemos a la AEAT con una antelación mínima de 7 días naturales.

Estos 30 días pueden elegirse coincidiendo con las vacaciones o bien reservas unos días para otra época del año. Pero, ¿cómo solicitamos los días de cortesía?:

  1. Accedemos a Sede Electrónica.
  2. Tablón de Anuncio.
  3. Notificaciones Electrónicas.
  4. Solicitud de días en los que no se pondrán notificaciones en Dirección Electrónica Habilitada.
  5. Seleccionar los días.
  6. Firmar y Enviar.

Nuestra recomendación es no hacer coincidir el período de cortesía exactamente con las vacaciones, es mejor iniciarlo y finalizarlo unos días antes.

Raquel Gómez Adarve
Emede y Asociados Asesores Tributarios, SLP

Solicitud de ampliación de plazo en notificaciones recibidas de la AEAT

En alguna ocasión nos hemos podido encontrar con que nos ha llegado una notificación de la AEAT y que por diferentes motivos justificables no podamos atenderla en el plazo que se nos establece una vez recibida la notificación. Pues bien, en algunas situaciones es posible solicitar una ampliación de dicho plazo

Según el artículo 91 del Reglamento General de las actuaciones y procedimientos de gestión e inspección tributaria y de desarrollo de las normas comunes de los procedimientos de aplicación de los tributos:

“El órgano a quien corresponda la tramitación del procedimiento podrá conceder, a petición de los obligados tributarios, una ampliación de los plazos establecidos para el cumplimiento de trámites que no exceda de la mitad de dichos plazos.”

Para que dicha solicitud sea concedida debe tenerse en cuenta:

  • Que se solicite con anterioridad a los tres días previos a la finalización del plazo que se pretende ampliar.
  • Que se justifiquen las circunstancias que lo aconsejen.
  • Que no perjudiquen derechos de terceros.

La ampliación se entenderá concedida por la mitad del plazo inicialmente fijado, salvo que se notifique de forma expresa la denegación antes de la finalización del plazo que se pretende ampliar.

Por ejemplo, si se recibe una notificación en la que el plazo para contestar es de 10 días una vez recibida; tendremos hasta el séptimo día para solicitar la ampliación del plazo y nos concederían 5 días más, en este caso en vez de tener 10 días para contestar tendríamos 15. Hay que tener en cuenta que si nos notifican de forma expresa la denegación de la ampliación de plazo no será susceptible de recurso o reclamación económico-administrativa.

Espero que esta entrada os sirva de ayuda, unos cuantos días más en una ocasión de escasez de tiempo nunca vienen mal, ya que hay que tener en cuenta de que las notificaciones o requerimientos tienen que atenderse en los plazos establecidos si no nos queremos llevar ninguna sorpresa desagradable.

Fátima Doblas Lara
Emede y Asociados Asesores Tributarios, SLP