Las prestaciones por maternidad están exentas del pago del IRPF

Durante este mes de octubre el Tribunal Supremo ha publicado algunas sentencias que han dado un giro a las normas aplicadas hasta ahora. Una de ellas es la que establece que las prestaciones percibidas de la Seguridad Social tras el nacimiento de un hijo están exentas de este impuesto.

Cuando una trabajadora da a luz tiene derecho a 16 semanas de descanso que puede compartir con el padre. Durante este periodo, la Seguridad Social es quien abona la prestación por maternidad en función de la base de cotización. Hasta ahora, la Agencia Tributaria había defendido que esta ayuda debía tributar en el IRPF como un rendimiento del trabajo, pero se retracta ahora con esta sentencia del Tribunal Supremo.

Las prestaciones por maternidad están exentas del pago del IRPFLa sentencia en cuestión de fecha 3 de octubre de 2018 ratifica la anterior del Tribunal Superior de Justicia de Madrid de 2017 en la que se estimaba el recurso interpuesto por una madre y se obligaba a Hacienda a devolver las cantidades ingresadas en la liquidación del año 2013 en concepto de prestación por maternidad con cargo a la Seguridad Social de ese ejercicio.

El recurso se inició por un abogado del Estado por considerar que era contradictoria con fallos de los tribunales superiores de Castilla y León y Andalucía, sobre la misma materia, y argumentando, entre otros motivos, que “la prestación por maternidad satisfecha por la Seguridad social tiene la función de sustituir la retribución normal (no exenta en el IRPF) que obtendría la contribuyente por su trabajo habitual y que ha dejado de percibir al disfrutar del correspondiente permiso”.

La Seguridad Social ya ha anunciado que dejará de retener el IRPF en las prestaciones que comiencen a tramitarse a partir de ahora. Sin embargo, desde la Agencia Tributaria todavía no hay confirmación de los trámites a seguir para una posible reclamación de aquellas declaraciones que no hayan prescrito, es decir, desde el año 2014, aunque aseguran que están trabajando para poner en marcha un proceso sencillo que permita la devolución y que no requiera esfuerzo extra para los ciudadanos aunque no especifican cuándo estará disponible.

Por otra parte, Hacienda también se encuentra a la espera de las interpretaciones que pueda hacer de la sentencia la Dirección General de Tributos para que aclaren si la prestación por paternidad también debería estar exenta del IRPF, ya que la sentencia del Tribunal Supremo y la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas tan solo se refieren a las “prestaciones públicas por maternidad”.

Adriana Martín Moreno
Ius Laboral Abogados

Los gastos de cancelación de hipoteca de un inmueble arrendado son deducibles

Analizamos por qué es posible deducir los gastos de cancelación de hipoteca de un inmueble que a su vez está siendo alquilado.

Recientemente, la consulta vinculante de la Dirección General de Tributos de 5.06.18 CV1513-18 determina que además de los intereses de los préstamos destinados a la adquisición y mejora de los inmuebles arrendados, serían deducibles los demás gastos de financiación, tales como, en el presente caso, las comisiones de cancelación del crédito, los de Notaría y los de cancelación de la hipoteca en el Registro de la Propiedad, todo ello en base a lo establecido en el artículo 13 del Reglamento IRPF que dispone lo siguiente:

“Tendrán la consideración de gasto deducible para la determinación del rendimiento neto del capital inmobiliario todos los gastos necesarios para su obtención.
En particular, se considerarán incluidos entre los gastos a que se refiere el párrafo anterior:
a) Los intereses de los capitales ajenos invertidos en la adquisición o mejora del bien, derecho o facultad de uso o disfrute del que procedan los rendimientos, y demás gastos de financiación, así como los gastos de reparación y conservación.
(…).”

 

Los gastos de cancelación de una hipoteca se consideran dentro de la partida de demás gastos de financiación

Los gastos de cancelación de una hipoteca se consideran dentro de la partida de demás gastos de financiación

Dentro del concepto “— y demás gastos de financiación—“se encuadrarían los gastos de cancelación de hipoteca, como son los de registro, notaria y gestoría de la tramitación.

Por lo tanto, una vez más, la jurisprudencia fiscal que determinan las consultas vinculantes de la Dirección General de Tributos nos aclara un caso complejo desde el punto de vista tributario.

Juan Manuel Toro Fernández - Emede ETL GLobal

Juan Manuel Toro Fernández
Socio de Emede ETL Global

Tratamiento fiscal de operaciones con criptomonedas o monedas virtuales

Ya comenzamos a tener criterio de la Administración Tributaria sobre operaciones con criptomonedas.

En la reciente consulta vinculante V1149-18 de la Dirección General de Tributos (DGT) de 08 de mayo de 2018 se plantea la cuestión sobre un consultante que compró en los años 2013 y 2014, a través de portales de internet, monedas virtuales “bitcoin” e “iota” mediante su pago en euros, y que en 2017 intercambió las monedas virtuales “iota” por monedas virtuales “bitcoin” y posteriormente en el mismo año 2017 ha vendido a cambio de euros a través de portales de internet parte de las monedas virtuales “bitcoin” que tenía obteniendo ganancia; se precisa que las operaciones con dichas monedas virtuales se realizaron como inversión particular y no en el ámbito de una actividad económica.

Comienza el baile legisladore en torno a las monedas virtuales.

Comienza el baile legisladore en torno a las monedas virtuales.

La Dirección General de Tributos contesta que, ante la ausencia de una definición en la normativa española de lo que se entiende por “monedas virtuales”, también llamadas “criptomonedas”, cabe acudir al concepto que se contiene en la Propuesta de Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo por la que se modifica la Directiva (UE) 2015/849 relativa a la prevención de la utilización del sistema financiero para el blanqueo de capitales o la financiación del terrorismo, y por la que se modifica la directiva 2009/101/CE, en cuya última versión, publicada el 19 de diciembre de 2017, se considera como moneda virtual:

“Una representación digital de valor que no es emitida o garantizada por un banco central o una autoridad pública, no está necesariamente vinculada a una moneda legalmente establecida, y no posee la consideración de moneda o dinero de curso legal, pero se acepta por personas o entidades, como medio de intercambio, y que puede ser transferida, almacenada y negociada electrónicamente”.

Teniendo en cuenta la anterior definición, las monedas virtuales son bienes inmateriales, computables por unidades o fracciones de unidades, que no son moneda de curso legal, que pueden ser intercambiados por otros bienes, incluyendo otras monedas virtuales, derechos o servicios, si se aceptan por la persona o entidad que transmite el bien o derecho o presta el servicio, y que pueden adquirirse o transmitirse generalmente a cambio de moneda de curso legal.

Atendiendo a que cada moneda virtual tiene su origen en un protocolo informático específico, distinto ámbito de aceptación, distinta liquidez, valor y denominación, las distintas monedas virtuales son bienes diferentes.

En base al artículo 2 y del 33.1 de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (LIRPF) y del artículo 1.538 del Código Civil en relación a la calificación de una permuta, se concluye que el intercambio entre monedas virtuales diferentes realizado por el contribuyente al margen de una actividad económica da lugar a la obtención de renta que se califica como ganancia o pérdida patrimonial conforme al citado artículo 33.1., cuya cuantificación deberá realizarse conforme a lo previsto en los artículos 34.1.a), 35 y 37.1.h) de la LIRPF, es decir por la diferencia entre el precio de transmisión (como mínimo el valor de mercado al tratarse de una permuta) y el de adquisición.

A efectos de posteriores transmisiones, el valor de adquisición de las monedas virtuales obtenidas mediante permuta será el valor que haya tenido en cuenta el contribuyente por aplicación de la regla prevista en el citado artículo 37.1.h) como valor de transmisión en dicha permuta.

Asimismo, la venta de monedas virtuales a cambio de euros realizada al margen de una actividad económica, dará lugar a una ganancia o pérdida patrimonial para el consultante, de acuerdo con el artículo 33.1 de la LIRPF anteriormente transcrito, cuyo importe será, según el artículo 34 de la LIRPF, la diferencia entre los respectivos valores de adquisición y de transmisión.

De esta forma, comenzamos a tener algo más claro la fiscalidad de las criptomonedas, ya sea por su permuta por otras análogas o su conversión a euros.

Juan Manuel Toro Fernández - Emede ETL GLobal

Juan Manuel Toro Fernández
Socio de Emede ETL Global