Tratamiento contable y fiscal de las provisiones

Las provisiones son obligaciones que surgen como consecuencia de sucesos pasados, cuya finalización puede dar lugar a una disminución de recursos y cuyo importe se pueda cuantificar con facilidad.

El principio de prudencia nos indica que debemos recoger en el balance todos los riesgos con origen en el ejercicio o en otro anterior, y pueden venir determinadas por una obligación implícita o tácita.

Contablemente las provisiones se recogen en los subgrupos 14 y 49 del Plan General de Contabilidad. Las obligaciones pueden surgir por varios motivos contractuales, disposición legal o por obligaciones implícitas o tácitas.

Las provisiones se pueden contabilizar fácilmente y son obligaciones adquiridas en el pasado.

Las provisiones se pueden contabilizar fácilmente y son obligaciones adquiridas en el pasado.

Nos vamos a centrar en aquellas provisiones que según el artículo 13 del Texto Refundido de la Ley del Impuesto sobre sociedades no son deducibles y que serían los siguiente gastos:

  • Los derivados de obligaciones implícitas y tácitas, ya que en estas obligaciones hay un cierto carácter subjetivo en la generación del riesgo cubierto, puesto que no existe fiabilidad de que se llegue a producir la exigencia del derecho por parte de un tercero.
  • Los relativos a retribuciones a largo plazo al personal, con excepción de las contribuciones de los promotores de planes de pensiones regulados, así como las realizadas a planes de previsión social empresarial. Este apartado engloba los gastos de retribuciones a largo plazo de personal (pensiones, prestaciones por jubilación, u otros gastos de personal que difiera del momento en el que se preste el servicio). En el caso de que se trate por una indemnización por despido o cese de contrato, se tendría que estudiar si el cese se ha producido efectivamente o es una previsión que se produzca, en el caso de que no se haya producido ningún efecto jurídico, no sería deducible.
  • Los concernientes a los costes de cumplimiento de contratos que excedan a los beneficios económicos que se esperan recibir de los mismos.
  • Los derivados de reestructuraciones, excepto si se refieren a obligaciones legales o contractuales y no meramente tácitas.
  • Los relativos al riesgo de devoluciones de ventas.
  • Los de personal que se correspondan con pagos basados en instrumentos de patrimonio, utilizados como fórmula de retribución a los empleados, tanto si se satisface en efectivo o mediante la entrega de dichos instrumentos.

Espero que os sirva de ayuda a la hora de poder localizar las provisiones que se puedan contabilizar pero que no sean deducibles a efectos del Impuesto sobre sociedades.

Fátima Doblas Lara - Emede & Asociados Asesores Tributarios

Fátima Doblas Lara
Emede y Asociados Asesores Tributarios, SLP

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Cambios en los coeficientes de amortización

La reforma fiscal en parte propiciada por la Ley 27/2014 de 27 de noviembre del Impuesto sobre Sociedades modifica las tablas de amortización, simplificándose y pasando a tener tan sólo 33 elementos. La nueva tabla de amortizaciones la podéis consultar en este post anterior.

Se nos presentan dos situaciones entre las que podemos optar:

  • No modificar el coeficiente de amortización y período máximo y seguir amortizando los elementos patrimoniales con las mismas condiciones que veníamos haciéndolo antes del 1-1-2015, siempre y cuando el nuevo porcentaje esté dentro del máximo y el mínimo con respecto del porcentaje anterior.
  • Modificar el coeficiente de amortización y período máximo según las nuevas tablas de amortización. Si la entidad opta esta opción, esto supondrá la modificación de la vida útil de los elementos , que representará un cambio de criterio contable, en este caso se pueden presentar dos situaciones:
    • Que el nuevo coeficiente lineal máximo haya aumentado.
    • Que el nuevo coeficiente lineal máximo haya disminuido.

En el caso de aumento del coeficiente lineal máximo las situaciones que pueden plantearse son las siguientes:

  1. Que el contribuyente decida seguir amortizando como venía haciéndolo, es decir que mantenga el mismo coeficiente de amortización, siempre y cuando, como hemos comentado anteriormente, el nuevo porcentaje esté dentro del máximo y el mínimo con respecto del porcentaje anterior.
  2. Que el contribuyente opte por los nuevos coeficientes de amortización: en este caso los elementos se amortizarán en los períodos impositivos iniciados a partir de 1-1-2015 durante los períodos impositivos que resten de su vida útil sobre el valor neto fiscal del elemento existente.

Por ello aconsejamos hacer un chequeo de los nuevos porcentajes de amortización para poder tomar la decisión más adecuada en cada caso.

Raquel Gómez Adarve
Emede y Asociados Asesores Tributarios, SLP

Reserva de capitalización

La Reserva de Capitalización es una de las medidas que incorporaron con la ley 27/2014 del Impuesto sobre Sociedades para la incentivación de las empresas a su capitalización mediante los beneficios obtenidos premiando fiscalmente la no distribución de dividendos.

Se aplica a los contribuyentes que tributen al tipo de gravamen general, a las entidades de crédito y de hidrocarburos, y a las entidades de nueva creación, teniendo en cuenta que a éstas últimas no sería aplicable en el primer ejercicio, ya que dicha reserva se calcula en base del año anterior.

El incentivo se trata de una reducción de la base imponible del 10% del incremento de los fondos propios, siempre que cumpla los siguientes requisitos:

  • Que el incremento de dichos fondos propios se mantenga durante el plazo de cinco años, no teniendo en cuenta pérdidas contables por la entidad.
  • Se debe de dotar una reserva por el importe de la reducción, que deberá figurar en el balance de forma totalmente diferenciada y separada de las demás y será de carácter indisponible durante el plazo de cinco años. No se entenderá que se ha dispuesto de dicha reserva en los siguientes casos:
    1. Cuando un socio ejerza su derecho a separarse de la sociedad.
    2. Cuando la reserva se elimine por causas de operaciones de reestructuración empresarial.
    3. Cuando se tenga que disponer de ella en virtud de una obligación de carácter legal.

Se aplicaría una reducción de la base imponible del 10% del incremento de los fondos propios que se calcularía por la diferencia positiva entre los fondos propios existentes al cierre del ejercicio (no se incluyen los resultados del mismo) y los fondos propios existentes al inicio del mismo (sin incluir los resultados del ejercicio anterior):

ÎFP= (FP ejercicio N – Rdos ejercicio N)- (FP ejercicio N-1-Rdos ejercicio N-1)

En el cálculo del incremento no se incluyen las siguientes operaciones:

  • Aportaciones de socios.
  • Ampliación de capital por compensación de créditos.
  • Ampliaciones de Fondos Propios por operaciones de reestructuración.
  • La reserva Legal.
  • Las reservas de carácter indisponible.
  • Los fondos propios por emisión de instrumentos financieros compuestos.
  • Fondos propios que se corresponden con variaciones en activos por impuesto diferido derivadas de una disminución o aumento del tipo de gravamen de este impuesto.

A la hora de aplicar la reserva hay que tener en cuenta que existe un límite de aplicación del 10% de la base imponible del periodo impositivo, no obstante en el supuesto de que la base imponible para aplicar la reducción fuese insuficiente, las cantidades pendientes podrán aplicarse en los periodos impositivos que finalicen en los dos años inmediatos y sucesivos al cierre del periodo impositivo en que se haya generado el derecho a la deducción, respetando siempre el límite del 10% anterior.

Por ejemplo, tenemos una empresa cuya evolución de los fondos propios es la siguiente:

Fondos Propios Ejercicio N-1 Ejercicio N
Capital social 5.000,00 5.000,00
Reserva Legal 1.000,00 1.000,00
Reserva voluntaria 10.000,00
Beneficio 10.000,00 15.000,00
Fondos propios 16.000,00 31.000,00

En el ejercicio N-1 tenemos un beneficio de 10.000,00€, que se deciden distribuir a reserva voluntaria.

El cálculo de la reserva de capitalización sería el siguiente:

Incremento de fondos propios = (31.000,00-1.000,00-15.000,00)-(16.000,00-1.000,00-10.000)=10.000,00€.
La reserva de capitalización sería 10%*10.000,00=1.000,00€.

Antes de dotar la reserva debemos comprobar si cumplimos los límites esto es que hay que tener en cuenta el Limite de la deducción que sería 10% de la base imponible previa o sea 10%*(rdo contable (+/-) Ajustes extracontables). Si tenemos en cuenta que el Rdo contable es igual a la Base imponible sería del 10% 15.000,00€ que serían 1.500,00€.

Por lo que se podría dotar en el ejercicio 2015 una reserva indisponible por importe de 1.000,00€, teniendo en cuenta que no se podría disponer de ella en el plazo de cinco años y que tendría que estar contablemente separada e identificada del resto.

Imaginemos que el mismo caso pero el resultado contable es de 15.000,00 y tiene unos ajustes extracontables de -6.000,00€, la base imponible previa sería de 9.000,00 por lo que el límite de la aplicación de la reserva de capitalización sería del 10% de 9.000,00 o sea de 900,00€, por lo que no se podría dotar más de ese importe, quedando 100 euros pendiente de dotación para los dos ejercicios siguientes, siempre y cuando no se supere el límite.

Espero haber podido ayudaros en la aplicación de la reserva de capitalización.

Fátima Doblas Lara
Emede y Asociados Asesores Tributarios, SLP