Parentesco por afinidad en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones

Analizamos la controversia sobre este asunto surgida a raíz de la liquidación tributaria efectuada por la Administración Tributaria de la Comunidad de Madrid, tras el fallecimiento de una persona, en estado de viudo, quedando como herederos los hijos de su cónyuge premuerta.

Los herederos, hijos del cónyuge premuerto, presentan la autoliquidación del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, aplicando la reducción por parentesco.

¿Se extingue la afinidad por parentesco en el Impuesto de Sucesiones con la premuerte del pariente consanguíneo?

¿Se extingue la afinidad por parentesco en el Impuesto de Sucesiones con la premuerte del pariente consanguíneo?

Posteriormente, la Administración Tributaria competente efectúa una liquidación tributaria, por considerar que no existía vinculación con el causante, pese a considerar los herederos que procedía la aplicación de la reducción por parentesco al estar vinculados con éste en el grado de parentesco de descendiente de primer grado por afinidad, a efectos de lo previsto en la LISD art. 20.2.a).

La polémica se basa en trata de aclarar si el parentesco por afinidad se extingue por la premoriencia del pariente consanguíneo.

El Tribunal Supremo en unificación de doctrina, considera que el parentesco por afinidad se encuentra en el mismo grado en el que se encuentra el consanguíneo.

Por tanto, dado que un pariente por afinidad del causante no deja de serlo por el hecho de que el esposo o esposa del causante fallezca con anterioridad, esto implica que, a efectos de la aplicación de la reducción prevista en la LISD art. 20.2.a), los descendientes y ascendientes consanguíneos de la persona premuerta han de ser incluidos en el Grupo III de parentesco.

Isabel Díaz Rosado - Emede & Asociados Asesores Tributarios

Isabel Díaz Rosado
Emede y Asociados Asesores Tributarios, SLP

Análisis de la plusvalía municipal en caso de fallecimiento en el municipio de Málaga

En caso de fallecimiento, se produce el devengo del Impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana, conocido habitualmente como plusvalía municipal; este impuesto grava la transmisión mortis causa de los inmuebles propiedad del fallecido.

Pues bien, recomendamos analizar atentamente las ordenanzas fiscales de los municipios donde se ubiquen los inmuebles objeto de transmisión mortis causa, pues, como veremos a continuación, existen supuestos de reducción importante de la cuota tributaria a pagar por dicho impuesto, cuando se cumplan determinados requisitos.

Así, para el municipio de Málaga, la ordenanza fiscal vigente para el ejercicio 2013, que regula el impuesto citado, indica en el articulo 6º, la posibilidad de reducciones mediante la aplicación de determinadas bonificaciones que van desde en 85% al 50% para aquellos inmuebles considerados como vivienda habitual y que sean heredados por los descendientes y adoptados, cónyuges y los ascendientes y adoptantes.

La cuota a bonificar será para aquellas viviendas habituales en el porcentaje anterior, siempre que el valor catastral para el ejercicio 2013 se encuentre entre 0 y 100.000 euros. Igualmente, es necesario demostrar que la convivencia con el causante ha sido durante al menos los dos años anteriores, y mantener durante otros dos años.

Pero atención, esta bonificación debe ser solicitada dentro del plazo de 6 meses desde la fecha del fallecimiento, por lo que si no se indica nada, no existirá aplicación de bonificación alguna.

Por su interés, y como despedida y cierre, reproducimos literalmente el referido articulo 6º:

En los supuestos de transmisión o constitución de derechos reales de goce limitativos del dominio, de la vivienda habitual del causante, realizadas a título lucrativo por causa de muerte a favor de los descendientes y adoptados, los cónyuges y los ascendientes y adoptantes, la cuota íntegra resultante gozará de una bonificación de conformidad con los siguientes criterios:

  • Viviendas de valor catastral inferior a 50.000 €: 85%
  • Viviendas con valor catastral comprendido entre 50.000’01 y 72.120’19 €: 75%
  • Viviendas con valor catastral entre 72.120’20 y 100.000 €: 50%

En todo caso, para tener derecho a la bonificación, los adquirentes deberán demostrar una convivencia con el causante durante los dos años anteriores al fallecimiento, lo cual se acreditará a través del padrón municipal de habitantes, y mantener la adquisición durante los dos años siguientes, salvo que falleciesen dentro de ese plazo.

El incumplimiento del requisito del mantenimiento de la adquisición implicará la perdida del derecho al disfrute de la bonificación y la obligación de pago de la parte del impuesto que se hubiese dejado de ingresar como consecuencia de la misma y de los intereses de demora correspondientes.

La bonificación tendrá carácter rogado, debiendo solicitarse dentro del plazo de seis meses prorrogables por otros seis a que se refiere el artículo 17º-2 b) de la presente Ordenanza. Dicha solicitud se entenderá como provisionalmente concedida, sin perjuicio de su posterior comprobación y de la práctica en su caso de la liquidación que proceda.

Juan Manuel Toro Fernández
Emede y Asociados Asesores Tributarios, SLP