Todo sobre la deducción de gastos de vivienda para los autónomos

Si eres autónomo y realizas tu actividad en tu vivienda habitual, podrías deducirte parte de los gastos que se producen en ésta y que estén ocasionados por el desarrollo de tu actividad. Para ello vamos a analizar el tipo de gasto, ya que hasta ahora no se habían aceptado por la Agencia Tributaria algunos de ellos, como es el caso de los suministros.

Este es un tema un tanto controvertido, ya que por un lado la Agencia Tributaría no aceptaba dicha deducción por la imposibilidad de demostrar que se utilizaban exclusivamente para la actividad, y por otro lado hay una resolución del TEAR de Valencia a favor de la deducción de dichos gastos en función de los metros afectos, razón por la cual para unificar criterios El Tribunal Económico-Administrativo Central (TEAC) ha clarificado este asunto en la Resolución número 04454/2014/00/00, de fecha 10 de septiembre del 2015.

En mi opinión, para poder llevarse a cabo la deducción, lo primero que debería hacerse es afectar censalmente los metros de tu vivienda que se destina al desarrollo de la actividad, ya que si no se realiza difícilmente sería demostrable a efectos de la Administración.

¿Qué gastos me podría deducir? Para ello vamos a diferenciar dos tipos de gastos:

  • Los derivados de la titularidad de la vivienda,a esto se refiere los gastos de IBI, comunidad de propietarios, amortización del inmueble…etc. y el importe a deducir como gasto sería en proporción a los metros cuadrados destinados al desarrollo de la actividad, y a su porcentaje de titularidad del inmueble.En el caso que la vivienda habitual fuese alquilada, se realizaría de forma análoga, te podrías deducir el importe del alquiler en función de los metros que tuvieras afecto a tu actividad, es muy importante que seas titular del contrato de alquiler.
  • Los gastos correspondientes a suministros, en principio no procedería su deducción atendiendo solamente a los metros afectos a la actividad, pero sí podría servir un criterio combinado de metros con días laborables de la actividad y las horas en las que se ejerce dicha actividad del inmueble, teniendo en cuenta que solamente se podrían admitir la deducción de aquellos gastos que tengan vinculación con la obtención de ingresos y siempre que dicha vinculación resulte acreditada por el obligado tributario.

Una unificación de criterio que puede parecer favorable para los autónomos, ya que anteriormente para deducirte el gasto de los suministros tenías que tener contadores del gasto separados, algo bastante tedioso de llevar a cabo, aunque el importe definitivo a deducir en la mayoría de los casos va a ser muy pequeño.

Fátima Doblas Lara
Emede y Asociados Asesores Tributarios, SLP

Mitos y realidades sobre los gastos deducibles

¿Cómo y cuándo son deducibles los gastos por viajes, comidas y atenciones a clientes?

Nos adentramos en un tema que suscita mucha controversia, unos apuestan por deducir todo, otros no, otros según el caso, pero la normativa, que es indiscutible, dice lo siguiente:

El artículo 14 de Ia Ley del Impuesto sobre Sociedades establece que este tipo de gastos será fiscalmente deducible siempre y cuando se cumplan las condiciones legalmente establecidas de devengo, es decir, la correlación de ingresos y gastos así como su debida justificación. Por lo que no serán gastos fiscalmente deducibles las liberalidades, es decir aquellos gastos que no estén vinculados a la actividad económica desarrollada.

El artículo 15 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades establece que a partir del 1 de enero de 2015, los gastos por atención a clientes o proveedores serán deducibles, no teniendo la consideración de liberalidades, con el límite del 1% del importe neto de la cifra de negocios del periodo impositivo, siendo el exceso considerado como una liberalidad, y por tanto no deducible fiscalmente.

Con respecto al IVA soportado, los requisitos serían los siguientes:

  • Como hemos dicho anteriormente, los gastos han de estar vinculados a la actividad económica desarrollada. Los gastos deben ser necesarios para la obtención de los ingresos.
  • Que estén debidamente justificados.
  • Su correcta contabilización. Además, debemos disponer de una factura original completa puesto que no tendrá validez el famoso ticket o factura simplificada.

He aquí el gran dilema de saber cuándo el IVA soportado es deducible o no. Veamos:

Atenciones a clientes

La atención será considerada como gasto, pero su IVA soportado será no deducible. Los obsequios o regalos destinados a atenciones a trabajadores serán gasto deducible, pero igualmente el IVA soportado será no deducible.

Gastos en hostelería y restauración

La norma establece que no serán deducibles las cuotas de IVA por gastos en atención a clientes, aunque, el artículo 96 establece que el IVA soportado en gastos de desplazamientos, viajes, hostelería y restauración es deducible si el gasto lo es en el Impuesto sobre Sociedades.

Un ejemplo son las comidas de trabajo es que éstas deben ser utilizadas como medio de promoción de la actividad y deben tener correlación con los ingresos, por lo que solo podrá deducirse el IVA cuando dispongamos de factura completa que cumpla con todos los requisitos de una factura. Como hemos dicho, no serán válidos tickets o facturas simplificadas.

Las comidas celebradas por la empresa con clientes o asalariados en periodos vacacionales o Navidad, tienen la consideración de gasto deducible en el Impuesto sobre Sociedades, y por tanto, se podrá deducir el IVA soportado, pero siempre con una factura justificativa completa, reiterando que no sirve una factura simplificada o ticket. ¡Ojo! A excepción de las exclusiones y restricciones indicadas en el artículo 96 de la Ley del IVA como el alcohol, tabaco, espectáculos, etc…

La misma situación se da con las comidas diarias de los trabajadores cuando vengan exigidas por el desarrollo de la actividad económica. Tienen la consideración de gasto deducible para el Impuesto sobre Sociedades, y por tanto, su IVA soportado será deducible, pero siempre cumpliendo el resto de los requisitos legales y reglamentarios: Factura completa y correcta contabilización.

Desplazamientos / viajes

Siempre que el gasto de desplazamiento o viaje tenga carácter deducible en el Impuesto sobre Sociedades, cumpliendo el requisito de estar afecto a la actividad, y acreditando su carácter profesional, la cuota de IVA lo será también, siempre disponiendo de la correspondiente factura acreditativa completa.

Como conclusión hacemos de nuevo hincapié en a siguiente máxima ya mencionada a lo largo del post: para deducir correctamente el IVA soportado el gasto debe justificarse como necesario para la realización de nuestra actividad y justificarse con factura completa.

Raquel Gómez Adarve
Emede y Asociados Asesores Tributarios, SLP

Gastos de ampliación y mejora versus gastos de conservación y reparación de inmuebles

A continuación vamos a tratar de clarificar la diferencia existente entre gastos de conservación y reparación versus gastos de ampliación y mejora en un inmueble cuyo destino va a ser el arrendamiento.

Son conceptos que inducen a confusión, y en función de la calificación que tengan, su tratamiento fiscal será distinto.

Es muy normal que con carácter previo al arrendamiento de un inmueble, se tengan que realizar obras de mejora o reforma en el mismo, y nos planteamos si son deducibles como gasto corriente del ejercicio, o si por el contrario se calificarían como mayor valor del inmueble y por lo tanto, su deducción vendría vía amortización.

El artículo 13 del Reglamento del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas establece los gastos deducibles de los rendimientos de capital inmobiliario, y entre otros, dice que son deducibles los gastos de conservación y reparación en los inmuebles susceptibles de generar ingresos.

Para que el gasto sea deducible lo que se exige es que exista una correlación con la obtención de ingresos. Por lo tanto, aunque las obras se realicen con anterioridad a la puesta en arrendamiento del inmueble, siempre que posteriormente se obtengan ingresos, los gastos en los que se ha incurrido serán deducibles.

Los gastos de conservación y reparación, junto con los gastos de intereses, en cada ejercicio, y para cada inmueble, no pueden exceder de los rendimientos íntegros obtenidos. El exceso podrá deducirse en los cuatro años siguientes.

Se consideran gastos de conservación y reparación todos aquellos que se efectúan con la finalidad de mantener el uso normal del inmueble, siempre que no provoquen la modificación de la estructura del inmueble, ni la superficie habitable de la finca.

A modo de ejemplo, se consideran como gastos de conservación y reparación todos aquellos como el pintado, sustitución de instalaciones eléctricas o de fontanería, sustitución de solería y azulejos, sustitución de puertas y ventadas, etc…

Por el contrario, las cantidades destinadas a la modificación de la estructura del inmueble, a instalar un elemento que no existía con anterioridad, por ejemplo un ascensor, o aumentar la superficie útil del inmueble, tendrán la consideración de gastos de ampliación o mejora, que no serán gastos corrientes del ejercicio, suponiendo un mayor valor del inmueble y que se deducirían vía amortización.

Recordemos que además de los gastos de reparación y conservación, en el caso de inmuebles arrendados, también son deducibles los siguientes:

  • Los gastos de financiación e intereses.
  • Los tributos.
  • Los gastos de administración, portería, jardinería y comunidad.
  • Los gastos jurídicos.
  • Los saldos de dudoso cobro en caso de impago.
  • Los seguros.
  • Los suministros que corran a cargo del arrendador.
  • Las amortizaciones.

Esperamos que os sirva de ayuda el contenido de este post si alguna vez os encontráis con este supuesto.

Isabel Díaz Rosado
Emede y Asociados Asesores Tributarios, SLP