Los gastos de cancelación de hipoteca de un inmueble arrendado son deducibles

Analizamos por qué es posible deducir los gastos de cancelación de hipoteca de un inmueble que a su vez está siendo alquilado.

Recientemente, la consulta vinculante de la Dirección General de Tributos de 5.06.18 CV1513-18 determina que además de los intereses de los préstamos destinados a la adquisición y mejora de los inmuebles arrendados, serían deducibles los demás gastos de financiación, tales como, en el presente caso, las comisiones de cancelación del crédito, los de Notaría y los de cancelación de la hipoteca en el Registro de la Propiedad, todo ello en base a lo establecido en el artículo 13 del Reglamento IRPF que dispone lo siguiente:

“Tendrán la consideración de gasto deducible para la determinación del rendimiento neto del capital inmobiliario todos los gastos necesarios para su obtención.
En particular, se considerarán incluidos entre los gastos a que se refiere el párrafo anterior:
a) Los intereses de los capitales ajenos invertidos en la adquisición o mejora del bien, derecho o facultad de uso o disfrute del que procedan los rendimientos, y demás gastos de financiación, así como los gastos de reparación y conservación.
(…).”

 

Los gastos de cancelación de una hipoteca se consideran dentro de la partida de demás gastos de financiación

Los gastos de cancelación de una hipoteca se consideran dentro de la partida de demás gastos de financiación

Dentro del concepto “— y demás gastos de financiación—“se encuadrarían los gastos de cancelación de hipoteca, como son los de registro, notaria y gestoría de la tramitación.

Por lo tanto, una vez más, la jurisprudencia fiscal que determinan las consultas vinculantes de la Dirección General de Tributos nos aclara un caso complejo desde el punto de vista tributario.

Juan Manuel Toro Fernández - Emede ETL GLobal

Juan Manuel Toro Fernández
Socio de Emede ETL Global

Tratamiento fiscal de operaciones con criptomonedas o monedas virtuales

Ya comenzamos a tener criterio de la Administración Tributaria sobre operaciones con criptomonedas.

En la reciente consulta vinculante V1149-18 de la Dirección General de Tributos (DGT) de 08 de mayo de 2018 se plantea la cuestión sobre un consultante que compró en los años 2013 y 2014, a través de portales de internet, monedas virtuales “bitcoin” e “iota” mediante su pago en euros, y que en 2017 intercambió las monedas virtuales “iota” por monedas virtuales “bitcoin” y posteriormente en el mismo año 2017 ha vendido a cambio de euros a través de portales de internet parte de las monedas virtuales “bitcoin” que tenía obteniendo ganancia; se precisa que las operaciones con dichas monedas virtuales se realizaron como inversión particular y no en el ámbito de una actividad económica.

Comienza el baile legisladore en torno a las monedas virtuales.

Comienza el baile legisladore en torno a las monedas virtuales.

La Dirección General de Tributos contesta que, ante la ausencia de una definición en la normativa española de lo que se entiende por “monedas virtuales”, también llamadas “criptomonedas”, cabe acudir al concepto que se contiene en la Propuesta de Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo por la que se modifica la Directiva (UE) 2015/849 relativa a la prevención de la utilización del sistema financiero para el blanqueo de capitales o la financiación del terrorismo, y por la que se modifica la directiva 2009/101/CE, en cuya última versión, publicada el 19 de diciembre de 2017, se considera como moneda virtual:

“Una representación digital de valor que no es emitida o garantizada por un banco central o una autoridad pública, no está necesariamente vinculada a una moneda legalmente establecida, y no posee la consideración de moneda o dinero de curso legal, pero se acepta por personas o entidades, como medio de intercambio, y que puede ser transferida, almacenada y negociada electrónicamente”.

Teniendo en cuenta la anterior definición, las monedas virtuales son bienes inmateriales, computables por unidades o fracciones de unidades, que no son moneda de curso legal, que pueden ser intercambiados por otros bienes, incluyendo otras monedas virtuales, derechos o servicios, si se aceptan por la persona o entidad que transmite el bien o derecho o presta el servicio, y que pueden adquirirse o transmitirse generalmente a cambio de moneda de curso legal.

Atendiendo a que cada moneda virtual tiene su origen en un protocolo informático específico, distinto ámbito de aceptación, distinta liquidez, valor y denominación, las distintas monedas virtuales son bienes diferentes.

En base al artículo 2 y del 33.1 de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (LIRPF) y del artículo 1.538 del Código Civil en relación a la calificación de una permuta, se concluye que el intercambio entre monedas virtuales diferentes realizado por el contribuyente al margen de una actividad económica da lugar a la obtención de renta que se califica como ganancia o pérdida patrimonial conforme al citado artículo 33.1., cuya cuantificación deberá realizarse conforme a lo previsto en los artículos 34.1.a), 35 y 37.1.h) de la LIRPF, es decir por la diferencia entre el precio de transmisión (como mínimo el valor de mercado al tratarse de una permuta) y el de adquisición.

A efectos de posteriores transmisiones, el valor de adquisición de las monedas virtuales obtenidas mediante permuta será el valor que haya tenido en cuenta el contribuyente por aplicación de la regla prevista en el citado artículo 37.1.h) como valor de transmisión en dicha permuta.

Asimismo, la venta de monedas virtuales a cambio de euros realizada al margen de una actividad económica, dará lugar a una ganancia o pérdida patrimonial para el consultante, de acuerdo con el artículo 33.1 de la LIRPF anteriormente transcrito, cuyo importe será, según el artículo 34 de la LIRPF, la diferencia entre los respectivos valores de adquisición y de transmisión.

De esta forma, comenzamos a tener algo más claro la fiscalidad de las criptomonedas, ya sea por su permuta por otras análogas o su conversión a euros.

Juan Manuel Toro Fernández - Emede ETL GLobal

Juan Manuel Toro Fernández
Socio de Emede ETL Global

Novedades y aspectos importantes sobre las cuentas anuales del ejercicio 2017

Un año más nos encontramos en época de cuentas anuales y este año 2017, en sentido estricto, no presenta grandes cambios en comparación con el ejercicio anterior.

La gran novedad en la presentación de las cuentas anuales de 2017 es la nueva declaración de identificación del titular real. ¿Y qué es esto de identificación del titular real? Pues bien, titular real es la persona o personas físicas que posean un porcentaje superior al 25 por ciento del capital o de los derechos de voto de una persona jurídica, o que ejerzan el control, directo o indirecto, de la gestión de una persona jurídica.

¿Y quiénes están sujetas a la obligación de identificar al titular real? Todas las personas jurídicas domiciliadas en España que depositen cuentas anuales individuales, incluidas las PYMES a excepción de las sociedades que coticen en un mercado regulado.

La novedad de este ejercicio 2017 es la declaración de identificación del titular real en las cuentas anuales.

La novedad de este ejercicio 2017 es la declaración de identificación del titular real en las cuentas anuales.

Esta novedad deberá documentarse en una nueva página incorporada al modelo normalizado, lo que hace que se modifique la instancia de presentación de las cuentas anuales y del fichero necesario para la presentación de las mismas en soporte electrónico. En el nuevo documento debemos indicar los datos identificativos de aquellas personas físicas con un porcentaje superior al 25%, ya sea de forma directa o indirecta, teniendo que reflejar a las sociedades intervinientes en la cadena de control, si no existiera una persona física que posea o controle un porcentaje superior al 25% del capital, deberán indicarse los datos identificativos de los administradores o responsables de la dirección de la entidad.

Otra novedad es que en la memoria, en el punto 15 de información sobre los aplazamientos de pago efectuados a proveedores es obligatorio rellenar la información de los datos o bien en la propia memoria o en un documento expreso, el cual habrá que enviar junto con el resto de documentación al Registro Mercantil. Si esto no se indica calificarán las cuentas anuales como defectuosas.

Recordad que es importante que se presenten las cuentas anuales, aunque sea fuera de plazo, pero lo antes posible, porque su no presentación dará lugar a que no se inscriban en el Registro Mercantil documento alguno sobre la sociedad y a la imposición de una multa por importe de 1.200 y 60.000 euros en función de la dimensión de la sociedad.

Por último señalamos que los modelos correspondientes al ejercicio 2017 que debemos presentar al Registro Mercantil para su depósito se encuentran disponibles en la Orden JUS/319/2018, de 21 de marzo a cuya publicación en el BOE os enlazamos aquí.

Raquel Gómez Adarve - Emede & Asociados Asesores Tributarios

Raquel Gómez Adarve
Emede ETL Global