Prolongación de los beneficios al mantenimiento de la actividad en los sectores de turismo, comercio y hostelería vinculados a la actividad turística

A los contratos fijos-discontinuos activos en febrero, marzo y noviembre se les descontará el 50% de la cotización.

El pasado 5 de Julio, tras su aprobación definitiva y publicación en el Boletín Oficial, entraron en vigor los Presupuestos Generales del Estado para el 2018, incluyendo en su disposición adicional 123ª, el mantenimiento de las medidas de apoyo a la prolongación del periodo de actividad de los trabajadores con contratos fijos discontinuos en los sectores de turismo, comercio y hostelería vinculados a la actividad turística.

De nuevo el gobierno, como viene haciendo desde su aprobación inicial en el año 2012 (Ley 3/2012 –disp. adicional 12ª), apuesta por mantener beneficios destinados a la expansión del sector, en las circunstancias actuales, confirmando su validez a pesar de ser una medida que nace con la intención de apoyar al sector en un momento coyuntural y de crisis.

El requisito principal es que el servicio que ofrezca la empresa esté destinado al turismo

El requisito principal es que el servicio o productos que ofrezca la empresa esté destinado al turismo

En cuanto a la concreción de las actividades que comprende el sector de la hostelería y las discrepancias surgidas -desde que nace esta bonificación-, sobre la inclusión o exclusión de actividades y su consideración como tal fuera de la hostelería clásica, la Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Islas Canarias de 22 de noviembre de 2011, recoge detalle completo de las actividades dentro de ésta, incluyendo no solo los hoteles y restaurantes sino que va más allá, e incluye a las empresas del sector de juego (casinos, bingos, salones de juego). Habrá que estar al caso concreto para determinar su inclusión como empresa afectada por esta medida.

Los requisitos para poder optar este beneficio son los siguientes:

  • Actividades a las que se dirige: Sectores de turismo, comercio y hostelería vinculados a la actividad turística. Se excluyen las empresas del sector público.
  • Condiciones: Que generen actividad productiva en los meses de febrero, marzo y de noviembre de cada año y que inicien y/o mantengan en alta durante dichos meses los trabajadores con contratos de trabajo fijos discontinuos.Hallarse al corriente en el cumplimiento de sus obligaciones tributarias y de Seguridad Social tanto en la fecha de alta de los trabajadores como durante la aplicación de las bonificaciones.

    No haber sido excluidos del acceso a los beneficios derivados de la aplicación de los programas de empleo por la comisión de infracciones muy graves no prescritas.

  • Cuantía de la bonificación: Podrán aplicar una bonificación en dichos meses del 50% de las cuotas empresariales a la Seguridad Social por contingencias comunes, así como por los conceptos de recaudación conjunta de desempleo, FOGASA y Formación Profesional de dichos trabajadores.

Se prevé su vigencia con carácter retroactivo, desde el 1 de enero de 2018 hasta el 31 de diciembre de 2018, estando pendiente de publicación con los plazos y procedimiento para la aplicación efectiva, para los contratos celebrados bajo estas circunstancias, en este ejercicio.

Vista la efectividad de esta medida desde su aplicación inicial, cabe plantearse si la mejora de la situación económica y del empleo del país extrapolable también al sector, supondrán que el gobierno se cuestione la aplicación de esta medida para el próximo ejercicio. ¿Desaparecerá el carácter profundamente estacional del sector?, ¿Será necesaria?

Mercedes Soriano Caño - Iuslaboral AbogadosMercedes Soriano Caño
Ius Laboral Abogados

Cotizaciones en el extranjero

Según el Instituto Nacional de Estadística (INE) hay 1.931.248 españoles residentes en el extranjero, 114.413 más que en el 2012, cifra que ha estado aumentando en los últimos años debido a la crisis, 945.340 de ellos son hombres y 985.908 mujeres, curiosamente en España hay más mujeres emigrantes que hombres.

Una de las incógnitas de aquellos españoles que toman la iniciativa de buscar trabajo en el extranjero es cómo van a contar estas cotizaciones a la hora de cobrar la pensión por jubilación, el desempleo, etc.

Por un lado, tenemos que diferenciar si vamos a ser trabajadores desplazados o vamos a trabajar para una empresa con sede en otro país:

Trabajadores desplazados

En el caso de trabajadores desplazados, para todos aquellos que se desplacen a países en los que se sigue aplicando el Reglamento CEE 1408/71, estarán sometidos como norma general a la legislación de seguridad social del país donde realizan su trabajo.

Existen otros trabajadores a los que se les puede mantener la legislación española en materia de seguridad social, entre otros:

  • Para trabajadores por traslados temporales.
  • Trabajadores que ejercen una actividad por cuenta ajena o por cuenta propia en el territorio de dos o más Estados miembros.
  • Trabajadores que ejercen simultáneamente una actividad por cuenta ajena y una actividad por cuenta propia en el territorio de diferentes Estados miembros (ver excepciones).
  • Funcionarios en Regímenes Especiales.
  • Trabajadores desplazados a las Delegaciones de las Comunidades Autónomas en Bruselas.
  • Trabajadores del Instituto Cervantes.
  • Trabajadores contratados en España para ser desplazados.
  • Trabajadores contratados por empresas extranjeras para ejercer la actividad en España.
  • Agentes auxiliares de las Comunidades Europeas.

Todos ellos se regulan en el Reglamento CEE Num. 1408/1971, Num. 574/1972, Num. 883/2004 ó Num. 987/2009.

Para cada caso concreto, dependiendo del tipo de actividad y del país donde se vaya a ejercer, habrá que presentar un formulario o modelo distinto, que detallo a continuación: los formularios E-102, E-103, y los modelos TA.200, TA.201, TA.202, TA-203, TA-204 según proceda, además de la documentación necesaria para cada caso. La Dirección Provincial de la Tesorería General de la Seguridad Social o la Administración correspondiente expedirá el formulario E.101 ó A.1 al interesado, en el que se certifica que el trabajador continúa sometido a la legislación española de la Seguridad Social.

En cualquier caso sería necesario también solicitar la tarjeta sanitaria europea (TSE), para poder recibir asistencia sanitaria en el país de empleo.

Trabajadores en empresas de un país extranjero

En el caso de no ser trabajador desplazado, es decir trabajar en una empresa de un país extranjero, tendríamos que cotizar según la normativa vigente en materia de Seguridad Social de ese país.

Estas cotizaciones, aunque no aparezcan reflejadas en la vida laboral, sí que cuentan a la hora de solicitar algún tipo de pensión, por jubilación, incapacidad, etc. En el momento de presentarla, el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) solicitará al organismo encargado en materia de seguridad social en el país extranjero, y se sumarán para el cómputo de dicha pensión.

Para el desempleo, aunque la legislación nacional aplicable es, por regla general, aquélla donde el emigrante estuvo empleado o cubrió períodos de seguro como trabajador en último lugar, es decir, no se podría reclamar en España la prestación por desempleo si inmediatamente antes de solicitarla se quedó parado en otro país. Sin embargo, el art. 208. 1.5 de la LGSS dice lo siguiente:

1. Se encontrarán en situación legal de desempleo los trabajadores que estén incluidos en alguno de los siguientes supuestos:

5. Cuando los trabajadores retornen a España por extinguírseles la relación laboral en el país extranjero, siempre que no obtengan prestación por desempleo en dicho país y acrediten cotización suficiente antes de salir de España.

Dedico este post a todos aquellos compatriotas que intentan forjarse un futuro en otras tierras distintas a las españolas…

Beatriz Gaspar García
Emede y Asociados Asesores Tributarios, SLP