Todo sobre los aplazamientos y fraccionamientos en 2017

Tras la inesperada restricción en materia de aplazamientos tributarios, en especial para las declaraciones – liquidaciones por IVA, que nos han hecho vivir en estas últimas semanas momentos de dudas, confusión, rumores y casi leyendas urbanas; llega la esperada aclaración.

Al final, parece que la Agencia Tributaria ha salido al paso de todo lo anterior, intentando poner orden en lo que la propia normativa no ha conseguido; por ello, una nota interna denominada 1/2017, relativa a la gestión de los aplazamientos y fraccionamientos de pagos, parece que aclara lo que no hizo la modificación fijada por el Real Decreto Ley 3/2016, de 2 de diciembre.

A veces el tiempo corre en nuestra contra y es necesario pedir un aplazamiento o u fraccionamiento para cumplir con la Agencia Tributaria

A veces el tiempo corre en nuestra contra y es necesario pedir un aplazamiento o un fraccionamiento para cumplir con la Agencia Tributaria.

Así las cosas, la instrucción indica que:

A) En general, las solicitudes de aplazamientos o fraccionamientos de deudas por tributos que deban ser repercutidos deberán ser objeto de inadmisión; esto es lo que fija la normativa en el artículo 65.2 letra f) de la LGT.

B) Sin embargo, establece una distinción según la deuda sea inferior o superior a 30.000 euros:

  1. Liquidaciones del IVA con importe inferior a 30.000 euros: las solicitudes se tramitan por una herramienta informática, que acumula tanto los importes solicitados a aplazar como los pendientes de resolución o pendientes de vencimiento y podrán ser aplazadas.
  2. Liquidaciones con importe superior a 30.000 euros: la concesión estará condicionada a que se acredite fehacientemente que las cuotas repercutidas no han sido cobradas. Para acreditar lo anterior, se deberá aportar los siguientes documentos:
    • Relación de facturas emitidas pendientes de cobro con identificación de clientes, importes y vencimientos.
    • Justificación documental que acredite que la mismas no han sido cobradas.
    • Relación de facturas recibidas con identificación de proveedores e importes, acreditando el pago y los medios de pago utilizados.

Sin embargo, si las cuotas repercutidas y cobradas son superiores al resultado de la liquidación, la solicitud se denegará.

Y si las cuotas repercutidas y cobradas son inferiores al resultado de la liquidación, para conceder el aplazamiento o fraccionamiento se deberá ingresar la parte de deuda de las cuotas repercutidas y cobradas.

Si durante la vigencia del aplazamiento o fraccionamiento, se produce el cobro de alguna cuota repercutida, el contribuyente deberá ingresar dicho importe a la AEAT y cancelándose el aplazamiento si, habiéndose cobrado tales cuotas, no se reintegran a la AEAT en el plazo de diez días desde el cobro efectivo.

Sin duda, se abre un nuevo escenario en este espinoso tema… ¿Qué os parece?

Juan Manuel Toro Fernández - Emede & Asociados Asesores Tributarios

Juan Manuel Toro Fernández
Emede y Asociados Asesores Tributarios, SLP

Aclaraciones sobre la hipoteca unilateral como garantía de deuda tributaria

Por fin, tenemos criterio para las hipotecas unilaterales en garantía de aplazamientos y fraccionamientos.

La tributación de las hipotecas unilaterales de los deudores, por deudas tributarias, frente a la Agencia Tributaria u otros organismos por tributos exigidos se ha visto aclarada por la reciente Resolución del Tribunal Económico Administrativo Central visto en recurso extraordinario de alzada para unificación de criterio, de fecha 3 de diciembre de 2013 con numero 00/947/2013,

Tanto en periodo voluntario como ejecutivo, en los que el deudor pretende efectuar un aplazamiento y/o fraccionamiento de la deuda tributaria con una garantía hipotecaria sobre un bien inmueble propio o de un tercero que lo presta, formalizando una escritura publica de hipoteca unilateral a favor de la AEAT o del organismo que corresponda para garantizar el aplazamiento y/o fraccionamiento solicitado y concedido con el requisito de formalizar dicho tipo de garantía.

Hasta ahora, las distintas Comunidades Autónomas venían interpretando que la operación de hipoteca unilateral se encontraba sujeta al Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos y Actos Jurídicos Documentados (ITD/AJD), en la modalidad de AJD y el sujeto pasivo era el deudor frente a la AEAT u otro organismo que solicitaba el aplazamiento y/o fraccionamiento con la garantía de una hipoteca sobre un bien inmueble a favor de dicho organismo. Pues por fin todo se ha aclarado:

  • Si la hipoteca unilateral es constituida por un particular, no sujeto pasivo del Impuesto sobre el valor añadido (IVA), la operación queda sujeta al ITP/AJD, en la modalidad de transmisiones patrimoniales onerosas, al tipo de gravamen del 1%; sin embargo, si la AEAT o el organismo que mantiene la deuda tributaria acepta dicha hipoteca, al tratarse de un derecho real, el sujeto pasivo será el acreedor hipotecario, el organismo publico, y la operación quedara exenta al cumplir los requisitos para la aplicación de la exención subjetiva. Si no se acepta la hipoteca, la operación de hipoteca unilateral tributará por la modalidad de AJD, documentos notarial con cuota gradual, siendo el sujeto pasivo el adquirente del bien o derecho, en este caso, igualmente, el organismo publico, por lo que quedara exento de tributación al aplicar de nuevo los requisitos de exención subjetiva de la normativa ITP/AJD.
  • Si la hipoteca unilateral es constituida por un empresario o profesional, es una operación sujeta al IVA y el sujeto pasivo será el organismo publico que mantiene la deuda, como adquirente del derecho, y quedará exenta por aplicación de los requisitos de exención subjetiva de la normativa del ITP/AJD.

Como siempre, esperamos que esta información sea valiosa para vosotras y vosotros.

Juan Manuel Toro Fernández
Emede y Asociados Asesores Tributarios, SLP

Hacienda ya no acepta aplazamientos

Hasta el pasado lunes 20 de enero de 2014 la Agencia Tributaria concedía aplazamientos a las empresas que los solicitaban.

Con la nueva ley contra el fraude fiscal, aprobada por el Gobierno, el criterio de la Agencia Tributaria ha cambiado y aunque la ley ya establecía que las retenciones de trabajadores o del alquiler eran inaplazables, porque son recursos que no pertenecen a las empresas sino que derivan del IRPF que pagan los trabajadores, la Agencia Tributaria concedía dichos aplazamientos ante problemas de tesorería.

Fue a partir del cuarto trimestre de 2013 cuando la Agencia Tributaria dejó de conceder más aplazamientos de las retenciones y de los pagos a cuenta del Impuesto sobre Sociedades y No Residentes. La Agencia Tributaria entiende asimismo que:

“Solicitar de manera recurrente y sistemática el aplazamiento de deudas tributarias resulta una conducta defraudatoria y provoca graves distorsiones en la competencia”.

En este último trimestre del ejercicio 2013, hemos podido comprobar cómo las solicitudes de aplazamientos han sido inadmitidas, y aquí viene lo más importante: hasta ahora las solicitudes de aplazamientos se aceptaban o rechazaban, con lo que el contribuyente contaba con un nuevo plazo para ingresar la deuda, pero ahora esto cambia, ya no serán aceptadas o rechazadas sino que serán inadmitidas y la deuda entrará automáticamente en fase ejecutiva. Por consiguiente las empresas afectadas se verán obligadas a abonar un recargo mínimo del 5% y se exponen a embargos de bienes por parte de la Agencia Tributaria. Muy importante también es considerar que cuando un contribuyente tiene deudas en fase ejecutiva no podrá obtener ningún aplazamiento de otro impuesto.

Así que, ya sabéis, con el fin de los aplazamientos hay que saber que siempre que no lleguemos a tiempo para cumplir con nuestra obligación tributaria deberemos afrontar el correspondiente recargo.

Raquel Gómez Adarve
Emede y Asociados Asesores Tributarios, SLP