Clientes de dudoso cobro y la recuperación del IVA

Como consecuencia del dinamismo en el mundo empresarial, cada vez es más necesario llevar a cabo un buen cierre contable y fiscal en las empresas.

Es por ello que recomendamos realizar un precierre de la empresa en los meses de noviembre-diciembre con objeto de tener una previsión de cuál va a ser el resultado del ejercicio a punto de culminar.

Teniendo en cuenta la relevancia que suponen los ingresos en el resultado de las empresas, consideramos suficientemente importante estudiar con más detenimiento cuándo clasificar a un cliente como cliente de dudoso cobro, así como determinar cuáles son los requisitos que debe cumplir la empresa para recuperar el IVA de dichas facturas.

Cuándo se demuestra que un cliente es de dudoso cobro podemos solicitar la devolución del IVA de las facturas incobrables

Cuándo se demuestra que un cliente es de dudoso cobro podemos solicitar la devolución del IVA de las facturas incobrables

¿Cuándo podemos considerar contablemente que un cliente es cliente de dudoso cobro?

Según el Art. 13.1 de la LIS, para que podamos considerar un cliente como un cliente de dudoso cobro es necesario que se den alguna de las siguientes circunstancias:

  1. Hayan transcurrido más de 6 meses (PYMES) desde el vencimiento de la operación. En la práctica, se recomienda tener pruebas que demuestren que dicha reclasificación se ha efectuado una vez se han realizado, sin éxito, labores de gestión del cobro de dicha deuda ya que aunque la AEAT no establece de manera reglamentaria que este sea un requisito para poder hacer la reclasificación, si es cierto que puede solicitar pruebas que demuestren que se han realizado labores de cobro.
  2. Que el deudor esté declarado en situación de concurso.
  3. Que el deudor esté procesado por el delito de alzamiento de bienes.
  4. Que las obligaciones hayan sido reclamadas judicialmente o sean objeto de un litigio judicial o procedimiento arbitral de cuya solución dependa su cobro.

Si cumplimos alguno de estos requisitos podemos hacer la reclasificación del “Cliente” a “Cliente de dudoso cobro” por el importe de la base.

¿Qué podemos hacer para recuperar el IVA por cuotas repercutidas a clientes que resultan total o parcialmente incobrables?

Para recuperar el IVA de un cliente que hemos clasificado como de dudoso cobro, para recuperar el IVA tendremos que seguir los siguientes pasos:

  1. Debe haber transcurrido más de 6 meses (PYMES) o 1 año desde que se produjo el devengo de la factura.
  2. Debe existir reclamación judicial o requerimiento notarial a través del cual se haya exigido el cobro de la misma.
  3. Deberemos emitir factura rectificativa indicando en la misma que el motivo por el que emite la misma:

    Art. 80.4 LIVA – La base imponible también podrá reducirse proporcionalmente cuando los créditos correspondientes a las cuotas repercutidas por las operaciones gravadas sean total o parcialmente incobrables.

    La emisión de dicha factura no exime al cliente en cuestión de la deuda que tiene con la entidad. Con esta únicamente recuperamos el IVA de la factura que consideramos va a ser incobrable.

  4. Según el Art. 24.2ª 2º del RIVA, deberemos informar a la AEAT a través del Modelo 952 en el plazo que viene reglamentariamente establecido.
  5. Deberemos enviar la factura rectificativa al cliente en cuestión a través de burofax.

¿Qué ocurre con el IVA de las facturas por las que no podemos hacer factura rectificativa?

En el caso de aquellas facturas por las que haya pasado más de 3 meses desde los 6 meses (PYMES) o 1 año desde que se produjo la fecha del devengo de la factura, tendrán la consideración de impagadas por lo que no habrá opción de recuperar el IVA de estas.

Es necesario recordar que el cierre contable es un proceso cuya finalidad principal no es otra que la de cancelar las cuentas de resultados, para trasladarlas a las cuentas de balances respectivas. Con dicho cierre conseguiremos conocer el resultado económico del periodo y saber a cuánto ascienden las pérdidas o ganancias del ejercicio.

Rocío Bautista Ruiz - Emede & Asociados Asesores Tributarios

Rocío Bautista Ruiz
Emede ETL Global

Reflexiones sobre los planes de igualdad

Una de las medidas estrella de la Ley Orgánica 3/2007 de 22 de marzo para la igualdad efectiva de hombres y mujeres fueron los planes de igualdad.

Como recordarán, la obligación de implantar un plan de igualdad alcanzaba, fundamentalmente, a empresas que tuvieran más de 250 trabajadores en plantilla.

Tras la crisis económica, los planes de igualdad retornan a primer plano en la agenda de las empresas

Tras la crisis económica, los planes de igualdad retornan a primer plano en la agenda de las empresas

Tras unos años de crisis económica en los que los empresarios centraron esfuerzos en su pervivencia, las nuevas tendencias económicas y la hoja de ruta marcada por el nuevo Gobierno han vuelto a poner en la palestra asuntos como la desigualdad en el acceso al empleo entre mujeres y hombres, la brecha salarial, el denominado “techo de cristal”… Y, como antaño, el plan de igualdad se acoge como el mecanismo más para corregir esas contingencias. Prueba de lo anterior, es que la Inspección de Trabajo ha iniciado campañas y ha levantado múltiples sanciones en los últimos meses.

No obstante, los expertos en la materia siempre destacaron la notable inseguridad que generaba una legislación carente de requisitos formales que guiasen el proceso de elaboración, negociación y aprobación de estos planes de igualdad; esto ha traído, por un lado, una notable heterogeneidad en el contenido de los planes de igualdad y, por otro lado, cierta inseguridad jurídica en cuestiones tan esenciales como la concesión del “distintivo” en materia de igualdad.

Por esta razón, la doctrina judicial se ha afanado en corregir este vacío y, puede resultar ilustrativa, la reciente resolución dictada por la Sala de lo Social del Tribunal Supremo de fecha 13 de septiembre de 2018 –núm. 832/2018-, donde se incide no sólo en la necesidad de negociar de buena fe con los representantes de los trabajadores sino en la importancia de consensuar las acciones positivas a adoptar en la materia. De hecho, la ausencia de acuerdo en ese caso y la imposición del plan de igualdad de forma unilateral por la empresa, se ha saldado con su nulidad y, además, con una vulneración de la libertad sindical.

En definitiva, hoy, como antes, es aconsejable que, desde el principio, las empresas confíen en el asesoramiento de expertos acreditados que no conviertan la implantación de un plan de igualdad en una inversión empresarial fallida.

Marta Sisi Jiménez
Ius Laboral Abogados

Tributación de los alquileres turísticos en el caso de No residentes

La tributación de los alquileres turísticos se ha convertido en algo controvertido desde un punto de vista fiscal ya que se realiza tanto por personas físicas como por empresas y dependiendo de la forma en que se lleve a cabo la operación será gravada con el IVA o estará exenta.

En posts anteriores ya hemos hablado sobre el Modelo 179 o del IVA en los apartamentos turísticos, aunque en esta ocasión vamos a comentar el tratamiento fiscal del alquiler turístico en el caso de que el arrendador sea no residente.

Hablamos sobre el tratamiento fiscal del alquiler de apartamentos con fines turísticos si el arrendador es un No Residente

Hablamos sobre el tratamiento fiscal del alquiler de apartamentos con fines turísticos si el arrendador es un No Residente.

En primer lugar, para encuadrar fiscalmente la operación es necesario acudir al Convenio de Doble Imposición entre España y el país de residencia para comprobar si la tributación se grava en el país de la fuente (España), en el de residencia o si es compartida. En la mayoría de los casos suele ser compartida de forma que tributaría en España y el arrendador posteriormente tributaría también en su país de residencia aplicando mecanismos para evitar la doble imposición.

En el caso que estamos comentando el inmueble está en España por lo que el alquiler tributará según la normativa española. Por ello lo primero que habrá que estudiar son los servicios que se prestan junto con el alquiler para comprobar si existe obligación de repercutir IVA o si está exento.

  1. Si los servicios que se prestan no se consideran propios de la industria hotelera (limpieza y cambio de sábanas a la entrada y la salida, limpieza de zonas comunes, entrega de llaves…) entonces la operación estará sujeta y exenta de IVA.
  2. Si los servicios que se prestan son propios de la industria hotelera (limpieza y cambio de sábanas durante la estancia, desayunos, restaurante, lavado de ropa…) entonces la operación estará sujeta a IVA al tipo del 10%.

Si los servicios prestados se entienden que no son propios de la industria hotelera, el arrendador declarará los correspondientes ingresos en el modelo 210: Impuesto sobre la Renta de no Residentes sin establecimiento permanente.

En el segundo caso, si los servicios que se prestan se entienden que son los propios de la industria hotelera, en dicho inmueble se estaría realizando una actividad económica y por lo tanto constituiría un establecimiento permanente para los arrendadores.

Las declaraciones a presentar serían los modelos 303 del IVA de forma trimestral de la misma forma que lo hace un residente. Además, tendría que declarar la renta obtenida a través del modelo 200 Impuesto sobre Sociedades e Impuesto sobre la Renta de no Residentes.

Si el arrendador fuera una persona jurídica no residente, la tributación sería igual que para la persona física.

Cada caso habrá que analizarlo con cautela para su correcta tributación, sobre todo en lo que se refiere a los servicios prestados. Además la tributación será la misma tanto si el inmueble está declarado o no en el correspondiente Registro de Turismo de la comunidad autónoma que le corresponda.

Lidia Planas Martín - Emede ETL Global

Lidia Planas Martín
Emede ETL Global