Solicitud de días de cortesía en el buzón electrónico de la AEAT

Como ya conocemos, la AEAT pone a nuestra disposición las notificaciones tributarias en la dirección electrónica correspondiente habilitada, este sistema entró en vigor el día 1 de enero de 2011, (Real Decreto 1363/2010, de 29 de octubre)

Recordaros que tenemos 30 días naturales al año en los que no recibiremos notificaciones en nuestro buzón, siempre y cuando lo notifiquemos a la AEAT con una antelación mínima de 7 días naturales.

Antes de irte de vacaciones solicita los días de cortesía en el buzón electrónico de la AEAT

Antes de irte de vacaciones solicita los días de cortesía en el buzón electrónico de la AEAT

Estos 30 días pueden elegirse coincidiendo con las vacaciones o bien reservas unos días para otra época del año. Pero, ¿cómo solicitamos los días de cortesía?:

  1. Accedemos a Sede Electrónica de la AEAT o a Notificaciones.060.es .
  2. Tablón de Anuncio.
  3. Notificaciones Electrónicas.
  4. Solicitud de días en los que no se pondrán notificaciones en Dirección Electrónica Habilitada.
  5. Seleccionar los días.
  6. Firmar y Enviar.

Nuestra recomendación es no hacer coincidir el período de cortesía exactamente con las vacaciones, es mejor iniciarlo y finalizarlo unos días antes.

Raquel Gómez Adarve - Emede & Asociados Asesores Tributarios

Raquel Gómez Adarve
Emede ETL Global

Comprobación del valor real de los inmuebles por parte de la Administración

Los tribunales ponen en duda la idoneidad del método de valoración de inmuebles tomando como referencia el valor catastral corregido por un coeficiente.

Recientes sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha, que posteriormente han sido confirmadas por el Tribunal Supremo, dan la razón a los contribuyentes estableciendo como doctrina que el método de comprobación consistente en la estimación por referencia a valores catastrales, multiplicados por índices o coeficientes, que establece el artículo 57.1.b) de la Ley General Tributaria, y que generalmente aplica la Administración no es idóneo, por su generalidad y falta de relación con el bien concreto de cuya estimación se trata, para la valoración de inmuebles, en aquéllos impuestos en los que la base imponible viene determinada por el valor real de dicho inmueble, salvo que tal método se complemente con la realización de una valoración singular del inmueble que se someta a valoración.

Los Tribunales nos traen una importante sentencia para la fiscalidad ya que en muchos impuestos la base imponible viene determinada por el valor real de dicho inmueble.

Los Tribunales nos traen una importante sentencia para la fiscalidad ya que en muchos impuestos la base imponible viene determinada por el valor real de dicho inmueble.

La sentencia añade que la aplicación de ese método de comprobación, consistente en valor catastral por coeficiente, no dota a la Administración de una presunción de veracidad, y que exige que la Administración exprese motivadamente las razones por las que, el valor declarado por el contribuyente no coincide con el valor real del inmueble, sin que baste la mera discordancia.

Además un hecho relevante, es que la sentencia deja claro que la carga de la prueba, en este caso corresponde a la Administración que es quien debe probar esa falta de coincidencia.

Por último la sentencia indica que el procedimiento de tasación pericial contradictoria, no es el único método con el que cuenta el contribuyente para desvirtuar la valoración de la Administración, sino que puede utilizar cualquier otro medio de prueba admitido en derecho, que le sirva para desvirtuar la valoración realizada por la Administración, insistiendo en que la carga de la prueba recae en la Administración.

Sin duda, una relevante sentencia a tener en cuenta si se pretende rebatir las valoraciones, en ocasiones injustas, realizadas por la Administración obviando factores y singularidades del inmueble, tales como situaciones del entorno y de la evolución del mercado, estado de conservación del inmueble, valores catastrales determinados de forma incorrecta…, que llevan a una valoración injusta del inmueble, y que por lo tanto, determinan igualmente una cuota tributaria a pagar del impuesto en cuestión, también injusta.

Isabel Díaz Rosado - Emede ETL Global

Isabel Díaz Rosado
Emede ETL Global

Tratamiento fiscal de operaciones con criptomonedas o monedas virtuales

Ya comenzamos a tener criterio de la Administración Tributaria sobre operaciones con criptomonedas.

En la reciente consulta vinculante V1149-18 de la Dirección General de Tributos (DGT) de 08 de mayo de 2018 se plantea la cuestión sobre un consultante que compró en los años 2013 y 2014, a través de portales de internet, monedas virtuales “bitcoin” e “iota” mediante su pago en euros, y que en 2017 intercambió las monedas virtuales “iota” por monedas virtuales “bitcoin” y posteriormente en el mismo año 2017 ha vendido a cambio de euros a través de portales de internet parte de las monedas virtuales “bitcoin” que tenía obteniendo ganancia; se precisa que las operaciones con dichas monedas virtuales se realizaron como inversión particular y no en el ámbito de una actividad económica.

Comienza el baile legisladore en torno a las monedas virtuales.

Comienza el baile legisladore en torno a las monedas virtuales.

La Dirección General de Tributos contesta que, ante la ausencia de una definición en la normativa española de lo que se entiende por “monedas virtuales”, también llamadas “criptomonedas”, cabe acudir al concepto que se contiene en la Propuesta de Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo por la que se modifica la Directiva (UE) 2015/849 relativa a la prevención de la utilización del sistema financiero para el blanqueo de capitales o la financiación del terrorismo, y por la que se modifica la directiva 2009/101/CE, en cuya última versión, publicada el 19 de diciembre de 2017, se considera como moneda virtual:

“Una representación digital de valor que no es emitida o garantizada por un banco central o una autoridad pública, no está necesariamente vinculada a una moneda legalmente establecida, y no posee la consideración de moneda o dinero de curso legal, pero se acepta por personas o entidades, como medio de intercambio, y que puede ser transferida, almacenada y negociada electrónicamente”.

Teniendo en cuenta la anterior definición, las monedas virtuales son bienes inmateriales, computables por unidades o fracciones de unidades, que no son moneda de curso legal, que pueden ser intercambiados por otros bienes, incluyendo otras monedas virtuales, derechos o servicios, si se aceptan por la persona o entidad que transmite el bien o derecho o presta el servicio, y que pueden adquirirse o transmitirse generalmente a cambio de moneda de curso legal.

Atendiendo a que cada moneda virtual tiene su origen en un protocolo informático específico, distinto ámbito de aceptación, distinta liquidez, valor y denominación, las distintas monedas virtuales son bienes diferentes.

En base al artículo 2 y del 33.1 de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (LIRPF) y del artículo 1.538 del Código Civil en relación a la calificación de una permuta, se concluye que el intercambio entre monedas virtuales diferentes realizado por el contribuyente al margen de una actividad económica da lugar a la obtención de renta que se califica como ganancia o pérdida patrimonial conforme al citado artículo 33.1., cuya cuantificación deberá realizarse conforme a lo previsto en los artículos 34.1.a), 35 y 37.1.h) de la LIRPF, es decir por la diferencia entre el precio de transmisión (como mínimo el valor de mercado al tratarse de una permuta) y el de adquisición.

A efectos de posteriores transmisiones, el valor de adquisición de las monedas virtuales obtenidas mediante permuta será el valor que haya tenido en cuenta el contribuyente por aplicación de la regla prevista en el citado artículo 37.1.h) como valor de transmisión en dicha permuta.

Asimismo, la venta de monedas virtuales a cambio de euros realizada al margen de una actividad económica, dará lugar a una ganancia o pérdida patrimonial para el consultante, de acuerdo con el artículo 33.1 de la LIRPF anteriormente transcrito, cuyo importe será, según el artículo 34 de la LIRPF, la diferencia entre los respectivos valores de adquisición y de transmisión.

De esta forma, comenzamos a tener algo más claro la fiscalidad de las criptomonedas, ya sea por su permuta por otras análogas o su conversión a euros.

Juan Manuel Toro Fernández - Emede ETL GLobal

Juan Manuel Toro Fernández
Socio de Emede ETL Global

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