Tras las cláusulas suelo llegan los gastos de formalización de la hipoteca

Una reciente Sentencia del Tribunal Supremo, en concreto, la sentencia 705/2015 de 23 de diciembre, ha declarado abusiva una cláusula en la que el BBVA imponía al prestatario el pago de todos los gastos, tributos y comisiones derivados del préstamo hipotecario.

El contenido de dicha cláusula considerada abusiva por nuestro Alto Tribunal era el siguiente:

“Son de cuenta exclusiva de la parte prestataria todos los tributos, comisiones y gastos ocasionados por la preparación, formalización, subsanación, tramitación de escrituras, modificación -incluyendo división, segregación o cualquier cambio que suponga alteración de la garantía- y ejecución de este contrato, y por los pagos y reintegros derivados del mismo, así como por la constitución, conservación y cancelación de su garantía, siendo igualmente a su cargo las primas y demás gastos correspondientes al seguro de daños, que la parte prestataria se obliga a tener vigente”.

Este tipo de cláusulas, en estos términos o muy parecidos, ha sido absolutamente habitual en las escrituras de constitución de hipoteca, y, por tanto, con esta Sentencia se abre otro “frente” contra las entidades financieras y bancarias, ante la más que previsible avalancha de demandas de consumidores, ansiosos y deseosos de devolver a su banco el “maltrato” que, en alguna ocasión hayan podido padecer, y espoleados por la publicidad agresiva de los grandes despachos de abogados que ven en este nuevo asunto, otro “nicho de negocio”.

Tras las cláusulas suelo llegan los gastos de formalización de la hipoteca

Una sentencia del Tribunal Supremo considera abusivo imputar los gastos de formalización de hipoteca al consumidor

Lo cierto es que la mencionada Sentencia “abre un melón” por el que los consumidores podrán reclamar de los gastos de notaría, registro, gestoría y el correspondiente Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (IAJD), si bien lo recomendable es realizar una reclamación previa al “Defensor del Cliente” de la entidad financiera en cuestión, y transcurridos dos meses, desde dicha reclamación, haya contestado o no el Servicio de Atención al Cliente, y siempre que la respuesta, en caso de haberla, haya sido negativa, lo procedente será la interposición de la correspondiente demanda judicial.

Ahora bien, hay que tener en cuenta que aún existen dudas y disparidad de criterios en relación a la procedencia o no del “concepto” de mayor cuantía de la reclamación, cual es, el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (AJD), existiendo resoluciones que atribuyen este gasto al consumidor, otros al banco y otros a ambos en diversas proporciones.

Efectivamente, dado que en la actualidad no hay una doctrina jurisprudencial creada sobre la materia, y mucho menos “unificada”, ya que solo existe una Sentencia del Tribunal Supremo, la doctrina científica parece unánime en que si la cláusula es abusiva, el consumidor podrá reclamar los gastos de notaría registro e, incluso, gestoría.

Ahora bien, y desde mi punto de vista, la cuestión suscita muchas dudas en el caso del Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (AJD), puesto que si bien de acuerdo con el artículo 8 de la Ley que regula el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados:

“Estará obligado al pago del Impuesto a título de contribuyente, y cualesquiera que sean las estipulaciones establecidas por las partes en contrario:

c) En la constitución de derechos reales, aquel a cuyo favor se realice este acto.”

Si tomamos en consideración la literalidad del mencionado artículo como referencia, parece que es el banco el beneficiario de la escritura por cuanto la hipoteca se constituye “a favor” del mismo, y así lo ha considerado el Tribunal Supremo en la Sentencia a la que aludimos.

Sin embargo, existen voces que mantienen que conforme al Reglamento que desarrolla la Ley del Impuesto, es el prestatario el obligado al pago, por lo que tendremos que estar a lo que decidan los Tribunales de Justicia más adelante, y de forma específica el Tribunal Supremo, unificando la doctrina jurisprudencial al respecto. Mientras tanto, las entidades financieras sufrirán, después de las cláusulas suelo de las que ya hablamos en un anterior post, un nuevo “dolor de cabeza”…

José Miguel Méndez Padilla - Méndez Padilla Abogados y Asociados

José Miguel Méndez Padilla
Méndez Padilla Abogados y Asociados

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Fiscalidad de la devolución de intereses por las cláusulas suelo

Vamos a analizar en este post del blog cuál es el tratamiento fiscal para las cantidades percibidas en concepto de devolución de intereses satisfechos por las cláusulas suelo.

Como veníamos comentando en publicaciones anteriores y, haciendo referencia al Real Decreto Ley 1/2017, de 20 de enero, publicado en el BOE el 21 de enero de 2017, de medidas urgentes de protección de consumidores en materia de cláusulas suelo, se regula el procedimiento de devolución de las cantidades indebidamente satisfechas por este concepto, y se crea un procedimiento para agilizar en cierta medida la devolución de las mismas.

Mucho se ha hablado de la devolución de intereses por claúsulas suelo por ello hay que contextualizar el tema fiscalmente

Mucho se ha hablado de la devolución de intereses por claúsulas suelo por ello hay que contextualizar el tema fiscalmente

Además de lo anterior, también se regula el tratamiento fiscal en la Disposición final primera del mismo, por el que modifica la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), modifica parcialmente las leyes del Impuesto sobre Sociedades, sobre la Renta de no Residentes y sobre el Patrimonio.

Respecto al IRPF, se añade una nueva disposición adicional cuadragésima donde se regula el “tratamiento fiscal de las cantidades percibidas por la devolución de las cláusulas de limitación de tipos de interés de préstamos derivadas de acuerdos celebrados con las entidades financieras o del cumplimiento de sentencias o laudos arbitrales.” a tener en cuenta a partir de la entrada en vigor del mismo (22.01.2017) y ejercicios anteriores no prescritos:

  1. No se incluirán en la base imponible las cantidades percibidas por la devolución derivada de acuerdos celebrados con las entidades financieras, tanto si ha sido en metálico como por compensación, tampoco los intereses indemnizatorios.
  2. Respecto a las cantidades que el consumidor pagó previamente:
    1. Si las mismas se incluyeron en la base de deducción por inversión en vivienda habitual estatal o autonómica, se pierde el derecho de la misma, estando obligado a integrar las cantidades percibidas en la base líquida estatal y autonómica, devengada en el ejercicio en el que se hubiera celebrado el acuerdo con la entidad financiera sin incluir los intereses de demora (solo por las cantidades indebidamente deducidas en los ejercicios no prescritos), así si se percibiera en 2016 habría que integrar estas cantidades deducidas en los ejercicios del 2012 al 2015 en las casillas 524 y 526 de la Declaración de la Renta del ejercicio 2016 (a presentar en abril, mayo o junio de 2017). Esto último no se tendrá en cuenta respecto de las cantidades que se hayan destinado a minorar el principal del préstamo.
    2. En el caso de haber considerado las cantidades como gasto deducible en el caso de rendimientos de actividades económicas o rendimientos de capital inmobiliario, se perderá tal consideración, estando obligado el contribuyente a presentar autoliquidación complementaria quitando estas cantidades sin sanción, ni intereses de demora, ni recargo, correspondiente a los ejercicios no prescritos en los que se haya deducido, el plazo de presentación estará comprendido entre la fecha del acuerdo y la finalización del siguiente plazo de presentación del Impuesto.
    3. Si las cantidades se han realizado en ejercicios cuyo plazo de presentación de la autoliquidación del Impuesto no hubiera finalizado con anterioridad a la fecha del acuerdo, directamente no formarán parte de la base de deducción por inversión en vivienda habitual ni estatal ni autonómica, ni serán gastos deducibles tanto en rendimientos de Actividades Económicas como en rendimientos de capital inmobiliario.

Los apartados anteriores se tendrán en cuenta también en los casos de devolución como consecuencia de la ejecución de sentencias judiciales o laudos arbitrales.

Para finalizar, en el caso de aquellos contribuyentes que ya hubieran regularizado dichas cantidades debido a que la sentencia fuese anterior podrán rectificar sus autoliquidaciones solicitando la devolución de los intereses de demora satisfechos y la modificación de los intereses indemnizatorios declarados como ganancia. Además os Recomiendo la lectura del post: Devolución de las cláusulas suelo en la declaración de la renta

Beatriz Gaspar García - Emede & Asociados Asesores Tributarios

Beatriz Gaspar García
Emede y Asociados Asesores Tributarios, SLP

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Los Libros Registros del IVA

En este post vamos a aclarar cómo debe figurar el Impuesto sobre el Valor Añadido en los Libros Registros.

Cuando recibimos un requerimiento relativo al Impuesto sobre el Valor Añadido son muchas las dudas que nos asaltan a la hora de preparar la documentación solicitada por la Agencia Tributaria.

El IVA consignado en los Libros Registros debe coincidir con el declarado en el Modelo 303

El IVA consignado en los Libros Registros debe coincidir con el declarado en el Modelo 303

La información solicitada suelen ser los Libros Registros de Facturas Expedidas y Recibidas y ¿cuáles son los datos que se deben incorporar en los mismos? El detalle de estos datos está contenido en los artículos 63 y 64 del Real Decreto 1624/1992, de 29 de diciembre, que aprueba el Reglamento del Impuesto sobre el Valor Añadido y que vienen a ser los siguientes:

  1. El número de factura y, en su caso, serie.
  2. La fecha de expedición de la misma (la fecha de realización de las operaciones, en caso de que sea distinta de la anterior).
  3. El nombre y apellidos, razón social o denominación completa y número de identificación fiscal del destinatario.
  4. La base imponible de las operaciones.
  5. El tipo impositivo y la cuota tributaria.
  6. Si la operación se ha efectuado conforme al régimen especial del criterio de caja, se deberán incluir las fechas del pago, parcial o total, de la operación, con indicación por separado del importe correspondiente, en su caso e indicar del medio de pago por el que se satisface el importe parcial o total de la operación.
  7. En caso de importación habrá que indicar el número de DUA (Documento Único Administrativo).

Los importes consignados en los Libros Registros deben coincidir con los consignados en los modelos 303 de Autoliquidación del IVA.

Espero que esta información os resulte útil y práctica.

Lidia Planas Martín - Emede & Asociados Asesores Tributarios

Lidia Planas Martín
Emede y Asociados Asesores Tributarios, SLP

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