Mitos y realidades sobre los gastos deducibles

¿Cómo y cuándo son deducibles los gastos por viajes, comidas y atenciones a clientes?

Nos adentramos en un tema que suscita mucha controversia, unos apuestan por deducir todo, otros no, otros según el caso, pero la normativa, que es indiscutible, dice lo siguiente:

El artículo 14 de Ia Ley del Impuesto sobre Sociedades establece que este tipo de gastos será fiscalmente deducible siempre y cuando se cumplan las condiciones legalmente establecidas de devengo, es decir, la correlación de ingresos y gastos así como su debida justificación. Por lo que no serán gastos fiscalmente deducibles las liberalidades, es decir aquellos gastos que no estén vinculados a la actividad económica desarrollada.

El artículo 15 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades establece que a partir del 1 de enero de 2015, los gastos por atención a clientes o proveedores serán deducibles, no teniendo la consideración de liberalidades, con el límite del 1% del importe neto de la cifra de negocios del periodo impositivo, siendo el exceso considerado como una liberalidad, y por tanto no deducible fiscalmente.

Con respecto al IVA soportado, los requisitos serían los siguientes:

  • Como hemos dicho anteriormente, los gastos han de estar vinculados a la actividad económica desarrollada. Los gastos deben ser necesarios para la obtención de los ingresos.
  • Que estén debidamente justificados.
  • Su correcta contabilización. Además, debemos disponer de una factura original completa puesto que no tendrá validez el famoso ticket o factura simplificada.

He aquí el gran dilema de saber cuándo el IVA soportado es deducible o no. Veamos:

Atenciones a clientes

La atención será considerada como gasto, pero su IVA soportado será no deducible. Los obsequios o regalos destinados a atenciones a trabajadores serán gasto deducible, pero igualmente el IVA soportado será no deducible.

Gastos en hostelería y restauración

La norma establece que no serán deducibles las cuotas de IVA por gastos en atención a clientes, aunque, el artículo 96 establece que el IVA soportado en gastos de desplazamientos, viajes, hostelería y restauración es deducible si el gasto lo es en el Impuesto sobre Sociedades.

Un ejemplo son las comidas de trabajo es que éstas deben ser utilizadas como medio de promoción de la actividad y deben tener correlación con los ingresos, por lo que solo podrá deducirse el IVA cuando dispongamos de factura completa que cumpla con todos los requisitos de una factura. Como hemos dicho, no serán válidos tickets o facturas simplificadas.

Las comidas celebradas por la empresa con clientes o asalariados en periodos vacacionales o Navidad, tienen la consideración de gasto deducible en el Impuesto sobre Sociedades, y por tanto, se podrá deducir el IVA soportado, pero siempre con una factura justificativa completa, reiterando que no sirve una factura simplificada o ticket. ¡Ojo! A excepción de las exclusiones y restricciones indicadas en el artículo 96 de la Ley del IVA como el alcohol, tabaco, espectáculos, etc…

La misma situación se da con las comidas diarias de los trabajadores cuando vengan exigidas por el desarrollo de la actividad económica. Tienen la consideración de gasto deducible para el Impuesto sobre Sociedades, y por tanto, su IVA soportado será deducible, pero siempre cumpliendo el resto de los requisitos legales y reglamentarios: Factura completa y correcta contabilización.

Desplazamientos / viajes

Siempre que el gasto de desplazamiento o viaje tenga carácter deducible en el Impuesto sobre Sociedades, cumpliendo el requisito de estar afecto a la actividad, y acreditando su carácter profesional, la cuota de IVA lo será también, siempre disponiendo de la correspondiente factura acreditativa completa.

Como conclusión hacemos de nuevo hincapié en a siguiente máxima ya mencionada a lo largo del post: para deducir correctamente el IVA soportado el gasto debe justificarse como necesario para la realización de nuestra actividad y justificarse con factura completa.

Raquel Gómez Adarve
Emede y Asociados Asesores Tributarios, SLP

Novedades en la normativa para autónomos

El pasado jueves 10 de septiembre se publicó la Ley 31/2015, de 9 de septiembre, que modifica y actualiza la normativa en materia de autoempleo y que adopta medidas de fomento y promoción del trabajo autónomo y de la Economía Social.

Sin duda es tiempo de estímulos para los emprendedores y, por su interés, reseñamos sus principales novedades, que entrarán en vigor a los 30 días de su publicación, es decir, el 10 de octubre de 2015.

La norma permite a los Trabajadores Autónomos Económicamente Dependientes la contratación de trabajadores por cuenta ajena en supuestos vinculados a la conciliación de su actividad profesional y vida familiar:

  1. Supuestos de riesgo durante el embarazo y riesgo durante la lactancia natural de un menor de nueve meses.
  2. Períodos de descanso por maternidad, paternidad, adopción o acogimiento, preadoptivo o permanente.
  3. Por cuidado de menores de siete años que tengan a su cargo.
  4. Por tener a su cargo un familiar, por consanguinidad o afinidad hasta el segundo grado inclusive, en situación de dependencia, debidamente acreditada.
  5. Por tener a su cargo un familiar, por consanguinidad o afinidad hasta el segundo grado inclusive, con una discapacidad igual o superior al 33 por ciento, debidamente acreditada.

Para los supuestos previstos en los apartados 3, 4 y 5 anteriores, el contrato se celebrará por una jornada equivalente a la reducción de la actividad efectuada por el trabajador autónomo sin que pueda superar el 75 por ciento de la jornada de un trabajador a tiempo completo

La duración del contrato está vinculada al mantenimiento de la situación de cuidado de menor de siete años o persona en situación de dependencia o discapacidad a cargo del trabajador autónomo, con una duración máxima, en todo caso, de doce meses.

Otro importante acicate es la nueva regulación de las reducciones y bonificaciones en las cuotas a la Seguridad Social aplicables a los trabajadores por cuenta propia. La ley establece con carácter fijo la denominada tarifa plana de 50 euros para los trabajadores por cuenta propia que causen alta inicial o que no hubieran estado en situación de alta en los 5 años inmediatamente anteriores, durante los 6 meses inmediatamente siguientes a la fecha de efectos del alta, en el caso de que opten por la cotización de bases mínimas.

Con posterioridad al periodo inicial de 6 meses podrán aplicarse unas reducciones y bonificaciones sobre la cuota por contingencias comunes por un período máximo de hasta 12 meses. En el supuesto de menores de 30 años, o menores de 35 años en el caso de mujeres, la duración máxima de las reducciones y bonificaciones será de 30 meses.

Además, lo previsto anteriormente resultará de aplicación aún cuando los beneficiarios de esta medida, una vez iniciada su actividad, empleen a trabajadores por cuenta ajena.

Se establece un nuevo sistema de bonificación por altas en autónomos del cónyuge y familiares de trabajadores autónomos por consanguinidad o afinidad hasta el segundo grado inclusive, quienes tendrán derecho a una bonificación durante los 24 meses siguientes a la fecha de efectos del alta, equivalente al 50 por ciento durante los primeros 18 meses y al 25 por ciento durante los 6 meses siguientes, de la cuota que resulte de aplicar sobre la base mínima el tipo correspondiente de cotización vigente en cada momento en el Régimen Especial, o Sistema Especial en su caso, de trabajo por cuenta propia que corresponda.

Entre las medidas previstas se mejora el incentivo al autoempleo a través de la prestación por desempleo. Así, podrá compatibilizar la prestación por desempleo, por un máximo de 270 días, siempre que el autónomo lo solicite a la entidad gestora en el plazo de 15 días a contar desde la fecha de inicio de la actividad por cuenta propia.

Respecto de la capitalización del desempleo se elimina la barrera de la edad, ampliándose de esta forma el número de trabajadores por cuenta propia que podrán capitalizar el 100 por cien de su prestación para destinarla a la inversión necesaria para el ejercicio de la actividad o como aportación al capital social de una entidad mercantil de nueva constitución o constituida en un plazo máximo de doce meses anteriores a la aportación, siempre que vayan a poseer el control efectivo de la misma, o incorporarse a sociedades laborales o cooperativas de trabajo asociado de nueva creación.

Si no se obtiene la capitalización por su importe total, la entidad gestora podrá abonar mensualmente el importe de la prestación por desempleo de nivel contributivo para subvencionar la cotización. Si el trabajador hubiera impugnado el cese de la relación laboral origen de la prestación por desempleo, la solicitud deberá ser posterior a la resolución del procedimiento correspondiente.

Sin duda, son importantes novedades que impulsarán el inicio de la actividad empresarial y que deberán ir acompañadas de otros estímulos fiscales y a la contratación, para hacer crecer nuestra economía y vencer al pertinaz desempleo que asola al país.

Jorge Martín Sanz
Ius Laboral Abogados, S.L.P.

Mecanismos recomendados para la separación de un socio

Toda separación es dolorosa, también en el mundo empresarial, aunque a veces no queda más remedio. Hoy trazamos la hoja de ruta para llevar a buen fin la separación de un socio.

Si usted como socio no quisiera continuar en la compañía, y la tributación indirecta del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales Onerosas (ITPO/O.S.) le representa un obstáculo para su salida, podría utilizar alguno de los siguientes mecanismos que recomendamos en función de la naturaleza de los bienes que le sean restituidos (considerándose la existencia o ausencia de su responsabilidad ante las deudas sociales):

  1. Que la sociedad adopte un acuerdo de reducción de capital con restitución de aportaciones a un único socio, para lo cual se precisará la unanimidad del resto de socios, como establece el Artículo 333.5 LSC. En este supuesto el socio separatista, responderá solidariamente hasta el importe de lo percibido, durante el plazo de 5 años, por las deudas sociales contraídas por la compañía con anterioridad al acuerdo de reducción de capital, salvo que la sociedad, con cargo a reservas libres, dote una reserva indisponible durante 5 años hasta el importe de los bienes restituidos.En este supuesto el coste será del 1% sobre una base imponible formada por el valor real de los bienes restituidos (sin que dicha base se vea minorada por el valor de las deudas o gravámenes asociados a los bienes restituidos). Este es el mecanismo recomendado en el caso de que se trate de bienes inmuebles o derechos reales que recaigan sobre los mismos,- dado que si se permutan a cambio de acciones propias, tributará al tipo general de ITPO, en lugar de operación societaria-.
  2. Que la sociedad adquiera acciones propias del socio separatista y posteriormente adopte acuerdo de reducción de capital amortizando las participaciones sociales adquiridas. Para lo cual se precisará (artículo 142) que la entidad posea reservas voluntarias suficientes para transformarlas en indisponibles hasta que adopte el acuerdo de reducción de capital o las enajene, todo ello en el plazo de 3 años, desde la compra.
  3. Que la sociedad adquiera participaciones propias del socio separatista en ejecución de un acuerdo de reducción de capital, y. en unidad de acto, en la misma escritura, se amorticen dichas participaciones sociales. En este supuesto, no es preciso que la sociedad cuente con reservas voluntarias, puede incluso tener pérdidas. (reducción de capital bajo la par)

En los supuestos b) y c), sea por compra de acciones propias para su posterior amortización o consecuencia de su previa reducción, al haberse declarado nulo por el Tribunal Supremo ( sentencia 3/11/1997) la sujeción de dichas operaciones al concepto de operación societaria, solo estarán sujetas a ITPO, en cuanto compraventa de acciones, y exentas en virtud del Artículo 108 de la Ley de Mercado de Valores, salvo que constituyan alguna de las excepciones a la exención. Siendo este mecanismo el recomendado para cuando los bienes a restituir al socio sean créditos, monetario, e incluso acciones exentas de ITPO , pues si fueran inmuebles, si bien la adquisición de acciones propias y reducción de capital no tributará, no obstante, la contraprestación inmobiliaria recibida por el socio si que le tributará por ITPO o, “IVA y AJD”, en su caso, si se trata de primera entrega de edificación o suelo edificable., de ahí que si fueran inmuebles se recomienda la opción a).

Además, en los supuestos b) y c), el socio vendedor no responderá solidariamente por las deudas sociales a diferencia del socio restituido vía reducción de capital, por mor del Articulo 333.1.L.S.C.

Espero que el contenido de este post os sea útil llegado el momento de la ‘dolorosa’ separación de una sociedad.

Álvaro Romero Reina
Colaborador de Emede y Asociados Asesores Tributarios, SLP