Derivación de deudas de la Seguridad Social: La importancia de ser administrador societario y parecerlo

No podemos olvidar que una gestión empresarial responsable también nos obliga a no comprometer nuestro patrimonio personal por el ímpetu de sacar adelante la empresa.

Lo anterior requiere que nuestra actividad como administradores societarios sea especialmente rigurosa, dejando así nuestro patrimonio personal fuera de los avatares que sigue el patrimonio empresarial.

En este sentido, nos encontramos con que, ante una difícil situación de la tesorería, suele ser habitual “financiarse” a costa de las cuotas de Seguridad Social que debieron ser ingresadas en tiempo y forma, sin articular por ejemplo el oportuno aplazamiento de deuda.

Hasta ahora la Seguridad Social ha venido manteniendo una cierta lasitud en su actuación ante estas situaciones. Sin embargo, sea por el hecho de que hay que aplicar con rigor la norma o por el deseo de perseguir los desmanes, cada vez con mayor frecuencia nos encontramos con la derivación de responsabilidad por deudas contraídas con la Seguridad Social a los administradores de distintas mercantiles.

El fundamento legal se localiza en los artículos 363 y siguientes del Texto Refundido de la Ley de Sociedades de Capital. El artículo 365.1 de la norma establece el deber de los administradores de convocar a la Junta General en el plazo de dos meses para que adopte el acuerdo de disolución de la sociedad si está incursa en causa de disolución o, si fuera insolvente, instar el oportuno concurso de acreedores.

El incumplimiento de la anterior obligación supone, conforme a lo dispuesto en el artículo 367.1 del mismo texto, la extensión de la responsabilidad solidaria a los administradores por las obligaciones sociales nacidas con posteriores al incumplimiento. Con este amparo y con el Reglamento General de Recaudación de la Seguridad Social como arma -artículos 12, 13 y 62.2- la Tesorería General nos convierte en responsables solidarios junto con la Empresa, pudiendo dirigirse contra el patrimonio personal del administrador para el cobro de la totalidad de la deuda, y eso con independencia de que en un momento posterior se inste el concurso de la Sociedad.

De ahí que como la mujer del César: No sólo hay que ser honrados administradores sino parecerlo, guardando las debidas formalidades legales y adoptando las decisiones considerando la realidad poliédrica que es la empresa.

Jorge Martín Sanz
Ius Laboral Abogados

Adquisición de una empresa con pérdidas fiscales

Si se está planteando adquirir una empresa con bases imponibles negativas (BIN), hágalo antes del 2015, pues será más fácil deducírselas a futuro, que si la adquiere en 2015, ya que se endurecen los requisitos para la compensación.

A partir del 2015, el legislador restringe los anteriores requisitos, aún más, al objeto de evitar la transmisión de sociedades inactivas o cuasi-inactivas con bases imponibles negativas únicamente por motivos de su aprovechamiento.

En la normativa vigente (hasta el 31 de Diciembre de 2014) el importe de las bases negativas ,susceptibles de compensación y generadas por la propia entidad, inactiva -durante 6 meses- y adquirida mayoritariamente por otra entidad, –> se reducen por la diferencia positiva entre el resultado de sumar todas las aportaciones (capital social, primas de emisión y reposición de pérdidas) efectuadas en la sociedad durante toda su vida por sus socios anteriores y el valor de compra de la sociedad.

Ejemplo: Sociedad X con fondos propios de 100 u.m. (CS de 200, reservas de 700 y Resultados negativos de -800) , ha estado inactiva durante 6 meses antes de ser adquirida en 2014 por su sociedad dominante en 100 U.m., coincidiendo las pérdidas contables con las fiscales -800, el importe máximo a aprovechar de BIN será 700 U.m. –> la diferencia positiva( entre 200 – 100 ) es 100, por tanto, este importe reduce las BIN a compensar (100), siendo la BIN aprovechable de 700 € (800 -100) por la propia sociedad adquirida.

En la normativa pendiente de aprobarse (en vigor a partir del 1 de enero de 2015) no serán compensables las BIN de una entidad adquirida mayoritariamente, si ésta se halla en cualquiera de las siguientes situaciones:

  • No ha realizado actividad económica en los 3 meses anteriores a la compra.
  • Es una entidad patrimonial o ha causado baja en el índice de entidades.
  • Realiza en los 2 años siguientes a la compra una actividad adicional a la anterior a la adquisición cuyo INCN (importe neto de la cifra de negocios) supere al 50% de la media de los 2 años anteriores.

Si la empresa adquirida (por una sociedad dominante o grupo mercantil de empresas que alcancen la mayoría del capital) se encuentra en alguna de las anteriores situaciones se perderán la totalidad de sus bases imponibles, sin que opere el límite de la diferencia positiva actual del Articulo 25.TRLIS.

Ejemplo: Mismo ejemplo que el anterior, con la diferencia de que la sociedad X es adquirida mayoritariamente , pero en lugar de 2014, se compra en 2015, la sociedad X perderá la totalidad de las bases imponibles negativas que generó.

Recomendación: compre mayoritariamente una sociedad con BIN en 2014, (preferiblemente que haya desarrollado una actividad económica antes de los 6 meses a la adquisición) y si su incertidumbre es que:

  1. Aún no está seguro de la compra, sométala a condición resolutoria (hasta que se materialice el cobro, sin mayor garantías para el vendedor), si vencido el plazo de pago, sigue sin interesarle, no pague.
  2. Aún no está seguro en el precio a pagar, pero si está seguro de comprarla, sométala a condición suspensiva (hasta que se termine la due diligence que determine el precio) para que al cumplirse la misma los efectos de la compra se retrotraiga a la fecha de la constitución de la condición, esto es, 2014, en virtud del artículo 1120 del Código Civil. Recuerde que si el cumplimiento de la condición quedara a voluntad del deudor (comprador), se entenderá nula.

Adquirida la sociedad en 2014, sea por compraventa simple, perfecta y consumada o sometida a condición, podrán ser compensadas las BIN por la propia entidad aunque cambie de actividad económica, sin que estemos pendientes de que la nueva facturación supere el doble de la facturación de los 2 años anteriores, por iniciar una nueva actividad en la misma.

Diana –> Si está pensando en comprar una empresas con pérdidas fiscales (aunque no haya desarrollado actividad alguna en los últimos 6 meses), afine su puntería, busque entidades cuyo nominal (procedente sólo de aportaciones externas de socios, que no internas –por reservas capitalizadas-) sea poco relevante en relación al montante de las bases negativas declaradas, es decir, sociedades que hayan tenido abundantes beneficios en el pasado remoto y abundantes pérdidas en el presente y pasado menos remoto. Pues por aplicación del Artículo 25 la restricción de BIN serán menores V.g. Sector construcción y promoción inmobiliaria.

Álvaro Romero Reina
Colaborador de Emede y Asociados Asesores Tributarios, SLP

Reforma fiscal sobre la transmisión de bienes inmuebles antiguos

En las últimas fechas, los medios de comunicación se han hecho eco intensamente de la polémica generada acerca de la voluntad del Gobierno de aumentar la tributación de los bienes inmuebles propiedad de las personas físicas a partir del ejercicio 2015 y siguientes, en comparación con el régimen fiscal que se venía disfrutando hasta la fecha.

Efectivamente, una de las medidas que incluye la reforma fiscal del gobierno, consiste en el incremento de la tributación de la transmisión de activos, a través de lo que técnicamente se conoce como “coeficientes de abatimiento”. Contrariamente, a lo que se infiere de muchos de los artículos publicados, esto no afecta a todos los casos, sino solamente a aquellos bienes adquiridos con anterioridad a 31/12/1994. Los activos adquiridos con posterioridad a dicho fecha no se ven afectados por esta medida, y de hecho, como consecuencia de la reducción de los tipos impositivos aplicables a los rendimientos derivados del ahorro, una potencial transmisión realizada en el ejercicio 2015 pagará menos impuestos que de llevarse a cabo en 2014.

Los coeficientes de abatimiento son un beneficio fiscal contenido en la Ley de IRPF que permite dejar exenta una parte de la ganancia patrimonial. La parte de la ganancia exenta se establece por un porcentaje determinado por el número de años transcurridos desde la fecha de adquisición del activo en cuestión y el 31/12/1994, a razón de un 11,11% por año para el supuesto de bienes inmuebles. Así por ejemplo, en la transmisión de una finca adquirida en 1980 en la que se ha puesto de manifiesto una ganancia de 100.000 euros, en 2014 se pagarían aproximadamente 6.917,81 €, mientras que en 2015, y de suprimirse definitivamente lo coeficientes de abatimiento, se pagarían aproximadamente 23.000,00 €.

Lo paradójico es que no es la primera vez que se reforman los coeficientes de abatimiento. Ya en la anterior reforma sustancial del IRPF, operada por la Ley 35/2006, se limitó temporalmente la aplicación de los mismos, sin que se causara tanto revuelo mediático. Esta modificación legal, todavía vigente, limitaba la aplicación de los coeficientes de abatimiento a la ganancia patrimonial puesta de manifiesto proporcionalmente sobre el total en el periodo comprendido entre la fecha de adquisición y el 19 de enero de 2006 (fecha de publicación del proyecto de la Ley 25/2006).

Llama igualmente la atención el hecho de que en la presa ha recogido únicamente que el incremento de la tributación afectaba a los bienes inmuebles, cuando sin embargo, estos coeficientes de abatimiento son aplicables a cualquier tipo de activo no afecto a actividades económicas, siempre y cuando se cumpla el requisito de antigüedad.

No obstante todo lo anterior, a raíz de la polémica genera, de las últimas informaciones parece desprenderse que el Gobierno podría estar planteándose modificar parcialmente su decisión. Podría estar estudiando fijar una cuantía mínima de transmisiones anuales, por debajo de la cual, los coeficientes de abatimiento continuarían siendo aplicables, mientras que si se supera dicho límite, ya sea por acumulación de transmisiones a lo largo del año, o por la transmisión de un bien con un valor superior.

Todo ello aconseja que se esté muy atento a la tramitación de la norma para confirmar el tratamiento fiscal definitivo de estas transmisiones a partir del ejercicio que viene, y anticipar posibles transmisiones.

Ramón Bocos Lerma
Emede y Asociados Asesores Tributarios, SLP