Tips para sociedades mercantiles en fase de liquidación

20 notas a tener en cuenta para las sociedades mercantiles que han tomado el acuerdo de disolución y se encuentran en fase de liquidación.

  1. Añadir a la denominación social “en liquidación”.
  2. Liquidadores por tiempo indefinido (incluso sociedades anónimas).
  3. En el plazo de 3 meses desde el acuerdo de disolución, el liquidador formulará un balance e inventario.
  4. A los liquidadores corresponde percibir los créditos sociales y pagar las deudas sociales.
  5. En sociedades anónimas, con desembolsos pendientes, les corresponde percibir y exigir los mismos.
  6. Los liquidadores deberán llevar la contabilidad.
  7. Los liquidadores deberán enajenar los bienes sociales; en sociedades anónimas., los inmuebles en pública subasta (derogado).
  8. En el plazo de los 6 primeros meses de cada ejercicio se presentará a la junta general y publicarán en el BORME (derogado):
    • Estado anual de cuentas (no son cuentas anuales).
    • Informe sobre situación de la sociedad y marcha de la liquidación (no es memoria).
  9. Transcurridos 3 años desde el acuerdo de disolución, sin someter a la aprobación de la Junta General el balance final de liquidación, cualquier socio o persona con interés legítimo podrá solicitar del juez de lo mercantil la separación del liquidador. Si no existe causa que justifique la dilación nombrará otro liquidador.
  10. Concluidas las operaciones de liquidación, los liquidadores someterán a la aprobación de la junta general un balance final, un informe completo y un proyecto de división entre los socios del activo resultante.
  11. Los liquidadores no podrán satisfacer la cuota de liquidación a los socios sin la previa satisfacción a los acreedores del importe de los créditos o sin consignarlo en una entidad de crédito.
  12. La cuota de liquidación será proporcional a cada socio.
  13. La cuota de liquidación será percibida en dinero o en especie.
  14. Transcurrido el plazo de impugnación del balance de liquidación se procederá al pago de la cuota de liquidación a los socios.
  15. Escritura pública de liquidación otorgada por los liquidadores:
    • Que ha transcurrido el plazo de impugnación del acuerdo de aprobación del balance final.
    • Que se ha pagado a los acreedores o a la consignación de sus créditos.
    • Que se ha satisfecho a los socios la cuota de liquidación.
    • Se incorporarán el balance final de liquidación y la relación de socios y el valor de la cuota de liquidación que le ha correspondido.
  16. Se inscribirá la escritura de liquidación.
  17. Los liquidadores depositarán en el Registro Mercantil los libros y documentos de la sociedad.
  18. Los liquidadores responderán frente a los socios y acreedores.
  19. Los activos sobrevenidos se repartirán entre los socios.
  20. De los pasivos sobrevenidos responderán los antiguos socios solidariamente hasta el límite de lo recibido como cuota de liquidación.

Juan Manuel Toro Fernández
Emede y Asociados Asesores Tributarios, SLP

Exención de las ganancias patrimoniales en IRPF y plusvalía en las daciones en pago y ejecuciones hipotecarias

Se declara exenta la ganancia patrimonial y la plusvalía municipal, con efectos desde 1 de enero de 2014 y ejercicios anteriores no prescritos, que pudiera ponerse de manifiesto como consecuencia de la dación en pago o de un procedimiento de ejecución hipotecaria que afecte a la vivienda habitual del contribuyente.

El Real-Decreto Ley 8/2014, de 4 de julio, introduce una nueva letra d) al apartado 4 del artículo 33 de la Ley del IRPF, declarando exenta de tributación la ganancia patrimonial derivada de la dación en pago de la vivienda habitual o la transmisión de la vivienda como consecuencia de la ejecución hipotecaria de la misma.

En el mismo sentido, también introduce una letra c) al apartado 1 del artículo 105 de la Ley de Haciendas Locales, declarando la exención de la plusvalía para estos mismos supuestos.

Hasta ahora, la situación ante la que nos encontrábamos era la siguiente: un contribuyente que, por haber visto disminuidos sus ingresos y no poder hacer frente a la hipoteca de su vivienda habitual, además de la pérdida de dicha vivienda por la dación en pago o ejecución hipotecaria, se encontraba con la liquidación de la ganancia patrimonial y plusvalía derivada de la operación. Si se adquiría una vivienda por importe de 100.000 y, en el momento de la dación en pago, la deuda con el banco ascendía a 120.000, Hacienda entendía que el contribuyente había obtenido una ganancia de 20.000 que debía tributar en IRPF.

Con efectos desde el 1 de enero de 2014, estos supuestos donde se entendía que se ponía de manifiesto un signo de capacidad económica, quedan exentos siempre que se trate de la vivienda habitual y que el contribuyente no disponga de otros bienes o derechos en cuantía suficiente para satisfacer la deuda y evitar la enajenación de la vivienda.

Otra particularidad de esta nueva exención, es que se aplica con carácter retroactivo a los ejercicios no prescritos. Por lo que, si hemos tributado por una ganancia patrimonial como consecuencia de la dación en pago de nuestra vivienda habitual, siempre que se cumplan todos los requisitos que exige la nueva norma, podremos solicitar la devolución de dichas cantidades.

Alicia Suárez
Abogada y colaboradora del blog de Emede y Asociados Asesores Tributarios, SLP

Rebaja en la retención de IRPF al 15% para algunos profesionales

El pasado 5 de julio se publicó en el BOE la modificación del tipo de retención general del 21%, permitiendo la aplicación del 15% para determinados profesionales. El resto de tipos de retención no han variado, pero para evitar dudas a la hora de su aplicación vamos a hacer un breve resumen de los tipos de retención vigentes para profesionales y su aplicación.

El tipo de retención general aplicable por los profesionales es del 21%, la retención tiene lugar cuando se satisfacen las rentas por lo que una vez que se paga la factura de un profesional, es obligatorio el ingreso de la retención correspondiente a través del modelo 111.

Desde el 5 de julio de este año, también podrá aplicarse el 15% siempre y cuando se cumplan tres requisitos:

  1. Cuando el volumen de los rendimientos íntegros, es decir el importe facturado o bruto derivados de actividades profesionales del ejercicio anterior sea inferior a 15.000 euros.
  2. Que el importe facturado en el ejercicio anterior sea superior al 75% de la suma de los ingresos íntegros (brutos) por actividades económicas y rentas del trabajo.
  3. Que se comunique al pagador que se cumplen las circunstancias anteriormente descritas para que éste aplique el 15%. Este punto es importante, ya que el pagador debe conservar esta comunicación debidamente firmada por el profesional.

Y por último, también puede aplicarse el 9% en caso de inicio de la actividad profesional. Este tipo reducido puede aplicarse en el año del inicio de la actividad y en los dos ejercicios siguientes, comunicándolo también debidamente al pagador.

Los tipos de retención aplicables van a seguir sufriendo variaciones en los tiempos venideros, puesto que el tipo del 21% es transitorio, así que estaremos atentos a los nuevos cambios.

Es recomendable el uso de los tipos reducidos tanto del 15% como del 9% en los casos que establece la Ley, ya que el profesional de esta forma consigue aumentar su liquidez y evita tener que esperar a la presentación de la declaración de la renta para obtener la devolución por el exceso de retenciones practicadas sobre la cuota definitiva.

Lidia Planas Martín
Emede y Asociados Asesores Tributarios, SLP