Obligatoriedad de legalización de los libros de actas por vía telemática

Con la entrada en vigor de la Ley 14/2013, de 27 de septiembre, de apoyo a los emprendedores y su internacionalización se aprobó como única forma de presentación de la legalización de los libros obligatorios de los empresarios la vía telemática, incluidos los libros de actas de juntas, demás órganos colegiados, registros de socios y de acciones nominativas.

Aunque la entrada en vigor fue a mitad del ejercicio 2013, no todos los registros se han adaptado a esta modificación en el mismo momento, depende de cada Registro Mercantil si la forma de presentación de los libros para dicho ejercicio 2013 se hace de forma telemática o si se puede efectuar físicamente.

El plazo para su presentación es durante los cuatro meses siguientes a la fecha del cierre del ejercicio para todos los libros.

En el caso de la legalización del libro de actas de una sociedad y según el artículo 106.3 del Reglamento del Registro Mercantil (R.R.M.) aprobado por el Real Decreto 1784/1996, de 19 de julio en el que dice:

“No podrá legalizarse un nuevo libro de Actas en tanto no se acredite la íntegra utilización del anterior, salvo que se hubiera denunciado la sustracción del anterior o consignado en acta notarial su extravío o destrucción”.

Por lo que todos los libros legalizados físicamente, a excepción de los que tengan sin transcribir todas sus hojas, deberán de llevar en la última hoja una diligencia de cierre, firmada por el representante o representantes de la sociedad.

En la práctica, se tendrá que legalizar la diligencia de cierre por vía telemática junto con todas las actas firmadas y escaneadas por los representantes de la sociedad durante los cuatro meses siguientes al cierre del primer ejercicio cuya legalización sea obligatoriamente telemática, presentación que hay que efectuar a través de Legalia, software de legalización de libros del Registro Mercantil, de esta manera el presentador tendrá que registrarse como usuario en la web del Ilustre Colegio de Registradores de España.

En relación a la legalización del libro registro de socios y acciones nominativas, no es necesaria la presentación de la diligencia de cierre de libro, sí que sería obligatoria su presentación telemática solo en el caso de que existan modificaciones durante el ejercicio, y en el mismo plazo de presentación que el resto de libros, en este caso se podrían presentar tanto en excel como en pdf a través de legalia, aunque para evitar posteriores errores y al ser un asunto tan novedoso es aconsejable llamar antes al teléfono de soporte informático de registradores de España para cerciorarse del procedimiento de presentación.

Beatriz Gaspar García
Emede y Asociados Asesores Tributarios, SLP

Cuidado con la inversión del sujeto pasivo en el IVA

La mecánica general de funcionamiento del IVA se caracteriza por su neutralidad, y consiste en que los empresarios o profesionales giran las cuotas pertinentes de IVA a sus clientes.

Si estos clientes revisten la condición de empresarios o profesionales, tienen derecho a deducir, de acuerdo con su régimen de deducción, en las correspondientes liquidaciones de IVA. El empresario vendedor, por su parte, está obligado a ingresar estas cuotas de IVA repercutido a la Hacienda Pública.

No obstante, existen excepciones a esta cláusula general, y una de ellas es la comúnmente denominada “regla de inversión del sujeto pasivo”. La regla de inversión del sujeto pasivo rompe con la mecánica general del impuesto antes expuesta ya que: aunque formalmente la operación a la que se dé aplicación esté sujeta a IVA, no se produce un pago efectivo de cuotas de IVA entre vendedor y cliente. El empresario o profesional comprador se autorepercute las cuotas de IVA que gravan la operación, digamos se “autopaga” el IVA a sí mismo, con lo que en su declaración mensual o trimestral de IVA añadirá, por un lado, un IVA repercutido (como consecuencia de la autopercusión), y por otro, una IVA soportado (como consecuencia de su posición de comprador), siendo el efecto final en la declaración cero. La ventaja es evidente, dado que permite ahorrarse el coste financiero de anticipar el IVA hasta obtener su devolución o compensación.

Históricamente, la regla de inversión del sujeto pasivo estaba limitada a supuestos muy excepcionales, sin embargo, y debido a la crisis inmobiliaria, el Legislador decidió extenderla desde octubre de 2012 a ciertas operaciones con bienes inmuebles, cumplidos ciertos requisitos:

  • Las entregas efectuadas como consecuencia de un proceso concursal.
  • Las entregas exentas a que se refieren los apartados 20.º y 22.º del artículo 20.Uno en las que el sujeto pasivo hubiera renunciado a la exención (segundas transmisiones y terrenos rústicos).
  • Las entregas efectuadas en ejecución de la garantía constituida sobre los bienes inmuebles.

Pues bien, se debe maximizar la precaución en cualquier adquisición inmobiliaria, dado que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea en una sentencia reciente, de 6 de febrero de 2014 (C-424/2012) ha establecido que no son deducibles aquellas cuotas pagadas indebidamente al vendedor cuando resulta de aplicación la regla de inversión del sujeto pasivo, y sin embargo, los intervinientes han tratado la operación incorrectamente siguiendo la regla general, por cuanto constituye el incumplimiento de un requisito material del sistema de repercusión.

La privación del derecho de deducción tendrá el siguiente efecto: el empresario adquirente adquirirá la obligación de ingresar a la Hacienda Pública un IVA no cobrado, y además para no resultar perjudicado, se deberá reclamar las cuotas de IVA indebidamente pagadas al empresario vendedor (cometido que en estos días no está exento de cierta complejidad).

Por tanto, nuestra recomendación es que en cualquier adquisición inmobiliaria se confirme previamente si resulta o no de aplicación la regla de inversión de sujeto pasivo para evitar sobresaltos inesperados en la adquisición de activos inmobiliarios.

Ramón Bocos Lerma
Emede y Asociados Asesores Tributarios, SLP