Reclasificación de existencias a inversiones inmobiliarias

En este post vamos a explicar el tratamiento contable en el caso de la reclasificación de existencias a inversiones inmobiliarias.

La clasificación de los activos destinados a existencias o a inversiones inmobiliarias, dependen del uso a los que estén destinados dichos activos, pero en ocasiones esta función puede cambiar, situación muy común en las empresas dedicadas a la promoción inmobiliaria.

En el momento en el que se adquiere el bien se contabilizaría como una existencia si se compra dentro del proceso productivo de la empresa y su destino es para la venta. Lo podemos ver con un ejemplo:

Una empresa inmobiliaria compra un inmueble por importe de 50.000,00€ para posteriormente venderlo.

50.000,00€ (600) Compras de Mercaderías —> (57) Tesorería 50.000,00€

50.000,00€ (300) Mercaderías —> (710) Variación de Existencias.50.000,00€

Pero podemos encontrarnos ante una situación en la que inicialmente se contabilizó como existencia pero, que con el tiempo, se le ha dado otra utilidad ante la imposibilidad de la venta; afectándolo la empresa a la actividad de alquiler, (cuidado que no sea un alquiler con opción a compra, ya que en este último su destino final sería la venta). Continuando con el ejemplo anterior:

Si tenemos el inmueble en existencias y se decide destinarlo al alquiler, tendríamos que proceder a su reclasificación como inversión inmobiliaria:

50.000,00€ (22) Inversiones Inmobiliarias —> (73) Existencias incorporadas por la
empresa a inmuebles de inversión 50.000,00€

Y se daría de baja en existencias por la variación de existencias finales:

50.000,00€ (610) Variación de existencias —> (300) Existencias 50.000,00€

De esta manera ya tendríamos reclasificado nuestro bien para que en nuestro balance refleje la imagen fiel de la empresa. Espero que la exposición haya sido ilustrativa y que os sirva de ayuda.

Fátima Doblas Lara
Emede y Asociados Asesores Tributarios, SLP

Analizando el Impuesto de Actividades Económicas (II): La práctica

En la primera parte de este análisis del Impuesto de Actividades Económicas nos centramos en la teoría, en esta segunda parte vamos a analizar la práctica.

Estarían obligados a presentar alta de la matrícula en el Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE) aquellos contribuyentes que estén sujetos a dicho impuesto y no exentos.

El modelo oficial establecido para ello es el modelo 840 en el caso de que la gestión del impuesto recaiga sobre la Administración Tributaria, o el modelo de IAE establecido por el ayuntamiento, diputación provincial o cualquier entidad que tenga cedida la gestión del impuesto.

Los plazos de presentación son distintos, dependiendo del motivo de presentación:

Motivo Presentación Plazo
Inicio actividad Un mes desde la fecha de inicio
Dejar de disfutar exención Mes de diciembre inmediato anterior al ejercicio en que estaría obligado a tributar
Variación Un mes desde la fecha de variación
Cese actividad Un mes desde la fecha efectiva de cese
Disfrutar exención por el conjunto de actividades Mes de diciembre inmediato anterior al ejercicio en que dejaría de estar obligado a tributar

Otra circunstancia que hay que comunicar a la Administración Tributaria o al organismo encargado de la gestión del impuesto es el Importe Neto de la Cifra de Negocios, cuyo plazo de presentación es desde el día 1 de enero al 14 de febrero del ejercicio en que deba de surtir efectos mediante la declaración 848, o la establecida por el organismo encargado de su gestión, salvo si ya lo ha reflejado en la declaración del Impuesto sobre Sociedades, Impuesto sobre la Renta de No Residentes o en el modelo 184 de declaración informativa de entidades en régimen de atribución de rentas.

En la práctica puede caber la duda de si, además del alta en la matrícula también habría que reflejarla a través de la declaración censal del modelo 036, en relación a ello la consulta V1604-12 de 23 de julio de 2012 de la Dirección General de Tributos hace constar lo siguiente:

“De todo lo anterior se desprende que, si la entidad está exenta por todas sus actividades económicas, la presentación de las declaraciones censales de alta, modificación o baja (modelo 036) sustituye a la presentación de las declaraciones específicas del Impuesto sobre Actividades Económicas (modelo 840).

Por el contrario, si la entidad no resultara exenta del pago del Impuesto sobre Actividades Económicas por todas sus actividades, deberá presentar la declaración de alta, variación o baja en la matrícula de dicho impuesto a través del modelo 840, lo que, en ningún caso, exime de la obligación de presentar la correspondiente declaración censal general (modelo 036).”

Dicho todo esto y, a modo de sugerencia, antes de presentar la declaración sería aconsejable comprobar todos los términos anteriormente expuestos para evitar posteriores errores o requerimientos censales.

Beatriz Gaspar García
Emede y Asociados Asesores Tributarios, SLP