El requisito de consentimiento informado del cliente para recibir facturas electrónicas

¿Por qué no te apuntas al envío de facturas electrónicas? Reduce la carga administrativa, da imagen de modernidad en tu empresa y ahorra papel.

Hace unos días –el pasado 16 de enero-, la Dirección General de Tributos emitió un informe que complementa lo dispuesto en el articulo 9.2 del Real Decreto 1619/2012, de 30 de noviembre, que modificaba el Reglamento de facturación, y en particular a lo referente a la expedición de las facturas de forma electrónica, y que entró en vigor el pasado 1 de enero de 2013.

Se planteaba la duda sobre la forma en la que el destinatario de la factura electrónica debía prestar su consentimiento para entender que se ha cumplido el requisito exigido por el Reglamento de facturación y la Ley del Impuesto sobre el Valor Añadido en el que se establece que el destinatario de las facturas electrónicas debe dar su consentimiento y los medios electrónicos utilizados en su transmisión garanticen la autenticidad de su origen y la integridad de su contenido –articulo 164.Uno.3ª Ley IVA-.

En la propia Directiva 2006/112/CE del Impuesto sobre el Valor Añadido se establece que, a diferencia, de la factura en papel en la que basta únicamente el conocimiento por parte del expedidor de la dirección de la facturación, la recepción de una factura electrónica necesita que el destinatario cuente con los mínimos conocimientos y medios informáticos que posibiliten su recepción, por lo que el consentimiento del destinatario de la factura electrónica es el requisito necesario; sin embargo, ni la Directiva ni el Reglamento de facturación indican cómo realizar dicha aceptación o consentimiento.

Ahora se pretende que dicha aceptación expresa o tácita constituya un consentimiento informado; en este sentido, no será suficiente el que el expedidor conozca o solicite una dirección electrónica del destinatario de la factura, o la mera información de la posibilidad de acceder o recepcionar su factura a través de un portal o buzón electrónico desde el que pueda descargar o consultar su factura. Será necesaria la constancia expresa –por ejemplo, mediante la remisión expresa de la aceptación, o en su caso, de la no aceptación, de la factura electrónica- o tácita –por ejemplo, mediante la constatación de que el destinatario ha accedido a la pagina web o portal electrónico del expedidor en el que se ponen a su disposición las facturas electrónicas y no se ha comunicado su rechazo a la recepción de las facturas electrónicas-.

Redacta una comunicación a modo de consentimiento informado, una simple acción de buena gestión administrativa de la empresa, en la que te dirijas a tus clientes y obtengas la aceptación expresa del envío de la factura electrónica a una dirección electrónica del cliente –acción que se realiza una sola vez y se utilizará para siempre hasta que el cliente no la revoque-. Conseguirás que los costes de manipulación y envío de las facturas disminuyan considerablemente, la imagen de la empresa mejore y ahorremos muchísimo papel.

Juan Manuel Toro Fernández
Emede y Asociados Asesores Tributarios, SLP

Obligación de información sobre bienes y derechos situados en el extranjero

El 24 de noviembre de 2012 se publicó en el Boletín Oficial del Estado el Real Decreto 1558/2012, de 15 de noviembre en el que se establece la obligación de información sobre bienes y derechos situados en el extranjero.

Este Real Decreto obliga a todas las personas físicas y jurídicas residentes en territorio español a presentar una declaración anual informativa sobre los bienes de su propiedad situados en el extranjero.

Esta declaración informativa debe presentarse en el periodo comprendido entre el 1 de enero y el 31 de marzo del ejercicio siguiente, informando sobre la situación a 31 de diciembre de cada año, excepcionalmente el plazo de presentación de la declaración del ejercicio 2012 será del 1 de febrero 2013 al 30 de abril de 2013.

La obligación de información, además de para los titulares de los bienes, se extiende a todas aquellas personas que sean o hayan sido representantes, autorizados, beneficiarios de las cuentas o a quienes hayan tenido poderes de disposición sobre las mismas.

Existe obligación de información sobre los siguientes tipos de bienes:

1.- Cuentas en entidades financieras situadas en el extranjero.

La información a suministrar a la Agencia Tributaria comprenderá:

  • La razón social o la denominación de la entidad bancaria y su domicilio.
  • La identificación completa de las cuentas.
  • La fecha de apertura o cancelación, o en su caso, la fecha de concesión y revocación de la autorización.
  • El saldo a 31 de diciembre y el saldo medio correspondiente al último trimestre del año.

La obligación de información sobre las cuentas corrientes, se tendrá que hacer en todo caso, con independencia de su modalidad o denominación y aunque no tengan retribución.

2.- Valores, derechos seguros y rentas depositados, gestionados u obtenidas en el extranjero.

La información a suministrar comprenderá:

  • Razón social o denominación completa de la entidad jurídica, así como su domicilio.
  • Saldo a 31 de diciembre de los valores representativos de la cesión a terceros de los capitales propios. La información comprenderá el número y clase de acciones y participaciones de las que sea titular, así como su valor.

3.- Bienes inmuebles y derechos sobre bienes inmuebles situados en el extranjero.

La información a suministrar comprenderá:

  • La identificación del inmueble, con especificación de su tipología.
  • Situación del inmueble, país, localidad, calle y número.
  • Fecha de adquisición.
  • Valor de adquisición.

En los inmuebles, además de la mera titularidad, se deben considerar otras fórmulas como la multipropiedad, el aprovechamiento por turnos, sobre los inmuebles situados en el extranjero.

Se introduce una prevención sobre la obligación de información, ya que no solo obliga a quienes sean titulares de cualquiera de los bienes reseñados a 31 de diciembre, sino que además obliga a quien haya sido titular, representante, autorizado, beneficiario de los distintos bienes y derechos, o haya tenido poder de disposición sobre los mismos en cualquier momento del año al que se refiera la declaración.

No existirá obligación de información sobre aquellas cuentas en las que el saldo no supere los 50.000 euros de forma conjunta, y si de forma conjunta se supera, la obligación de información será respecto de la totalidad de las cuentas.

La obligación de información en los años sucesivos será obligatoria cuando cualquiera de los saldos de forma individual o de forma conjunta, experimente un incremento superior a 20.000 euros, respecto de los que ya se declararon.

Por último, recordar que el incumplimiento de esta nueva obligación de información sobre bienes y derechos situados en el extranjero lleva aparejado un severo régimen sancionador, ya que si la Agencia Tributaria descubriese los bienes y derechos no declarados por el contribuyente, estos se calificarían como “rentas ocultas”, imputándose su obtención al último ejercicio fiscal no prescrito en el IRPF o en el Impuesto sobre Sociedades, aplicándose una sanción del 150% sobre la cuota resultante.

Isabel Díaz Rosado
Emede y Asociados Asesores Tributarios, SLP

¿Cómo evitar una sanción en el modelo 036/037?

Aquellas personas o entidades que vayan a ejercer una actividad dentro del territorio español o satisfagan rendimientos sujetos a retención o ingreso a cuenta, tienen la obligación de presentar la declaración censal (modelo 036/037). Tarea bastante compleja y con una importante transcendencia fiscal.

Para cumplimentar correctamente dicho modelo tendríamos que seguir los pasos detallados en la “Guía de la declaración de alta, modificación y baja en el censo de empresarios, profesionales y retenedores”, elaborada por la AEAT y que consta, nada más y nada menos que de 388 páginas.

Aunque el detalle para la correcta cumplimentación del modelo es bastante extenso, vamos a comentar algunos puntos importantes que debemos tener en cuenta:

  • Causas de presentación: el primer paso para presentar la declaración censal sería consignar la causa de la presentación del modelo:
    1. Alta: El apartado A (alta) se utiliza para solicitar el NIF (Provisional hasta la inscripción de la escritura de constitución en el Registro Público correspondiente), y para efectuar el alta en el censo de empresarios, profesionales y retenedores.
    2. Modificación: Este apartado se cumplimentará en el caso de solicitar NIF definitivo y en el caso de que se modifique algún dato de la declaración de alta o de otra modificación efectuada con posterioridad a la declaración del alta.
    3. Baja: Este apartado se cumplimentará exclusivamente en el caso de efectuar baja en el censo de empresarios, profesionales o retenedores, bien por cese de actividad ó cuando exista otra causa por la cual no deba formar parte de él.
  • Lugar y forma de presentación: El obligado tributario podrá presentar la declaración censal mediante papel impreso debidamente firmado por el titular o representante de éste, o presentación telemática según se indica en la guía práctica, exceptuando el caso de la solicitud de inscripción en el registro de devolución mensual que se debe de presentar en cualquier caso por vía telemática.
  • Plazos de presentación: Según detalle cuadro adjunto:

    Tipo Declaración

    Causa presentación

    Plazo presentación

    Alta

    Solicitud NIF

    Dentro del mes siguiente al de la fecha de su constitución o de su establecimiento en territorio español.

    Alta

    Alta en el censo de empresarios, profesionales o retenedores

    Con anterioridad al inicio de actividad, al de realización de operaciones o a la obligación de retener o ingresar a cuenta en las rentas que se satisfagan.

    Modificación

    Con carácter general

    El plazo será de un mes desde el día siguiente a aquel en que se produzca la modificación, exceptuando algunas causas de presentación mencionadas en la guía práctica.

    Baja

    Con carácter general

    El plazo será de un mes desde el día siguiente a la causa de la baja, exceptuando el caso de fallecimiento cuyo plazo será de 6 meses.

Esta declaración censal es más importante y compleja de lo que en principio nos puede parecer, y estamos obligados a actualizar los datos con los que cuenta la Agencia Tributaria en la forma y plazos indicados. De esa manera podremos evitar ser sancionados, de lo contrario nos podría salir bastante caro.

Por último y para dar un toque de humor al asunto os dejo un enlace a un cortometraje sobre la presentación del modelo 036.

Beatriz Gaspar García
Emede y Asociados Asesores Tributarios, SLP